Banco Central Europeo, el garante del euro

El Banco Central Europeo, creado ahora hace 12 años, se ha convertido en el epicentro de la crisis. La máxima institución monetaria europea cierra filas con un claro objetivo:

La bajada de los tipos de interés, la llegada al poder de Mario Draghi, la compra de bonos en el mercado secundario, la inyección de liquidez… el Banco Central Europeo se ha convertido en estas fechas en el foco de atención de la actualidad europea y en epicentro de la crisis. Se trata de una de las instituciones monetarias más jóvenes (sólo cuenta con 12 años de vida, pero ha sido objeto de no pocas críticas. ¿Cuál es su razón de ser? ¿Cuáles son sus principales funciones?

Para entender el Banco Central Europeo hay que remontarse a la Unión Económica y Monetaria (UEM), un mecanismo destinado a culminar la integración económica de Europa, iniciada 50 años antes con la firma de los Tratados del Carbón y del Acero. La UEM entendía que el libre comercio entre estados debía culminarse con una unión monetaria que facilitase el intercambio de bienes y servicios y fijase las bases de una línea monetaria común destinada a fortalecer el comercio con el exterior.

Sede del BCE en Francfort

En este sentido, el 2 de mayo de 1998 el Consejo Europeo decidió por unanimidad que 11 Estados miembros (Bélgica, Alemania, Francia, Irlanda, Italia, España, Luxemburgo, Holanda, Austria Portugal y Finlandia) cumplían con las condiciones necesarias para la adopción de la moneda única prevista par el 1 de enero de 1999. El mismo organismo acordó la creación de una institución monetaria destinada a salvaguardar la puesta en marcha y la cohesión de la nueva moneda única. El 25 de mayo del mismo año nacía el BCE, cuya presidencia corría a cargo de Willem Frederik Duisenberg, primer Presidente de la institución. ¿Cuál era el cometido de dicha institución?

Para empezar, hay que tener en cuenta que la principal función del Banco Central Europeo es la de mantener el poder adquisitivo de la moneda única, y de esta manera, asegurar la estabilidad de los precios en la zona euro, un hecho especialmente relevante que explicaría por qué la máxima institución monetaria ha sido reacia desde prácticamente su creación a bajar los tipos de interés, tal y como lo hacían otras economías, como la japonesa o la estadounidense.

Otro aspecto a tener el cuenta es el alcance de las decisiones de la institución. El Banco Central Europeo tiene un efecto directo sobre los 15 países que forman el Eurogrupo, esto es, aquellos que tienen el euro como moneda común. Sin embargo, la institución monetaria trabaja junto al Sistema Europeo de Bancos Centrales, un organismo creado por el Tratado de Constitución de las Comunidades Europeas en el que participa el BCE junto a las autoridades monetarias de cada país.

Pero la  institución destinada a ser el garante del euro se ha convertido apenas una década después en el epicentro de las críticas al Eurogrupo y en el punto de mira de euroescépticos. El nuevo Presidente, Mario Draghi, se apresura a bajar los tipos de interés al tiempo que aprueba cuantiosas partidas de compra de deuda a los países llamados ‘periféricos’. La deuda pública ahoga a una moneda demasiado joven para quedarse huérfana.

Foto: DaveOinSF, en Wikimedia Commons

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...