¿Y si enfriamos el planeta?

“Oscurecer el sol a través de los efectos de un volcán artificial es ya una opción factible y bastante rentable para reducir temperaturas sobre la Tierra”, según ha concluido el primer gran estudio internacional sobre la percepción pública de la geo-ingeniería.

Oscurecer el sol a través de los efectos de un volcán artificial es ya una opción factible y bastante rentable para reducir temperaturas sobre la Tierra”, según ha concluido el primer gran estudio internacional sobre la percepción pública de la geo-ingeniería y el manejo o gestión de la radiación solar (SRM por sus siglas en inglés).

Oscurecer el sol con una erupción volcánica artificial no es imposible

La empresa estadounidense aeroespacial, Aurora Flight Science, considera el desafío de la liberación de toneladas de dióxido de azufre a altitudes de 100,000ft. Para la compañía, esto crearía partículas de sulfato en el aire y proporcionaría una sombra parcial a los rayos de sol, reduciendo temperaturas de 1 a 2 grados. Aunque se desconoce cuáles pueden ser las ventajas o los riesgos de la interrupción del modelo meteorológico sobre la Tierra.

Según el informe, el modo más fácil, pero más caro, de lanzar enormes cantidades de dióxido de azufre en la atmósfera sería a través de armas navales de 16 pulgadas. Sin embargo, para levantar 5 toneladas de partículas en un año en la estratosfera se necesitaría 70 disparos lo que costaría alrededor de 700 dólares.

En cambio, los autores consideran menos caro, pero técnicamente todo un reto, el levantar y dispersar las toneladas de partículas de azufre hasta 100,000ft. Para ello, evalúan que habría que diseñar y construir una flota de reaccionarios masivos cargados por helio, que vendría costando de 8 a 10 billones de dólares, puesto que la tecnología de dirigibles que funcionan en esta altitud no está aún desarrollada.

El ensayo de la Universidad de Calgary en Canadá fue publicado hace 15 meses pero su intento de convencer al gobierno para realizar este tipo experimentos a gran escala fue fallido. Sí que contribuyeron al estudio, científicos como David Keith de la Universidad de Harvard, uno de dos administradores del Fondo de Bill Gates para el Clima Innovador y la Investigación de Energía (Ficer en sus siglas en inglés), que contribuyó con 100,000 dólares.

Se estimó también que el modo más eficaz de levantar el azufre sería construyendo una flota de avión de un Boeing 747, pero uno sólo podría llegar a costar 8 billones de dólares. No obstante, en el caso de que los políticos y la industria fallaran en encontrar un modo de reducir emisiones sobre la tierra, sí deberían empezar a hacerse más proyectos en geo-ingeniería.

La conclusión a la que se llega es que la geo-ingeniería es posible pero los gastos son tan desmesurados como los que se invierten con regularidad en proyectos de ingeniería u operaciones aeroespaciales. Al igual que el avión de geo-ingeniería, que en ocasiones se le compara con el de una gran línea aérea como puede ser FedEx, costaría lo mismo que el de una pequeña línea aérea.

Aquellos que se niegan a compartir políticas de reducción de emisiones, han argumentado que sí es cierto que esto costaría cientos de miles de millones de dólares de inversión en la baja energía de carbón y se podrían incluso alcanzar los mismos resultados, por ello, hasta el momento, los riesgos que se corren cuando la radiación se potencia a gran escala solar son muchos.

Imagen: Rous en Arte y Fotografía

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