¿Qué debería hacer la humanidad con Marte?

Hay varias teorías acerca de lo que podría llegar a hacer la humanidad con el planeta rojo en el futuro y todas ellas resultan polémicas.

La humanidad se está encontrando, cada vez más, con que su presencia en el planeta lo está debilitando de forma significativa. Expertos hablan de cómo, en el futuro, es posible que la Tierra sea un lugar donde la vida resulte insostenible. Y no solo estamos poniendo rumbo hacia ese futuro dramático debido al cambio climático, sino que hay muchos otros motivos que nos condenan a lo que parece ser un destino probable-improbable en el cual nadie se quiere llegar a imaginar.

Cuando hablamos de ese terrible futuro hay un nombre que muchos expertos ponen sobre la mesa: Marte. El planeta rojo podría llegar a ser nuestra salvación, pero de momento la investigación y exploración están demasiado verdes como para que se pueda realizar un avance significativo en este sentido. Nos gusta pensar en Marte como destino de futuro y lugar que «nos salve». ¿Pero de qué manera pretendemos hacer esto? ¿cómo vamos a aprovechar la existencia de Marte como planeta cercano y su espacio que parece encontrarse deshabitado?

A día de hoy hay dos grandes opciones que se están barajando y que podrían llevar a que la humanidad tome una decisión de qué hacer con Marte. Las dos implican «usar» Marte, pero cada uno de los puntos de vista lo plantea de una manera muy diferente.

1. Mudarnos a Marte

Aparentemente esta es la idea que defiende una mayor cantidad de expertos y especialistas. No sabemos si por la exótica idea de realizar el traslado más largo y extremo que haya realizado una persona para vivir en otro lugar o si porque realmente es lo que tiene más lógica. Para que esto ocurra, al principio, las colonias que se instalen en el planeta deberán hacer uso de tecnología desarrollada en la Tierra y de otros recursos que se trasladen desde nuestro planeta al próximo lugar de la humanidad.

Pero con el paso del tiempo Marte podrá ser un buen lugar para proveer a la civilización «marciana» de todo lo necesario para la vida. Al menos esa es la idea. Para que eso ocurra los expertos insisten en la importancia de tener un buen sistema que pueda proporcionar a la humanidad los dos elementos necesarios para la vida: oxígeno y agua. Lo que se está investigando es la elaboración de sistemas que permitan la extracción de estos elementos del entorno del planeta marciano para que sea viable vivir allí.

Una de las ideas que ya se están probando implica la absorción de oxígeno presente en el dióxido de carbono atmosférico que tiene Marte. Este proceso permitiría tener un flujo adecuado que permita a las personas respirar tal y como lo hacen en la Tierra.

El problema que vemos en este plan es que trasladar a alrededor de 8000 millones de personas no es precisamente algo sencillo, más bien imposible. Habría que fletar millones de naves que trasladarán a los humanos, habría que, suponemos, pasar por unos procesos de entrenamiento espacial, unos ajustes, revisiones médicas, comprobaciones y mil pruebas que garantizaran que fuera seguro que viajásemos al espacio. La logística sería imposible y habría que plantear todo tipo de cuestiones para que todos los países de la Tierra se pusieran de acuerdo con la intención de realizar el traslado de manera ordenada. Al fin y al cabo, nadie querría dejar que los demás países se asentaran primero en la Tierra, aunque es posible que alguna nación estuviera contenta de quedarse a solas en el planeta actual para tener un mayor control del mismo.

Tengamos en cuenta, por otro lado, que Marte tiene una superficie de 144.798.500 kilómetros cuadrados en contraposición a los 510.072.000 kilómetros de nuestra Tierra. Es decir, nos estaríamos marchando a un lugar significativamente menor al que ocupamos en la actualidad. Lo único a mencionar es que a día de hoy Marte no tiene océanos, y si valoramos que nuestro planeta solo cuenta con 148.940.000 kilómetros cuadrados de tierra, estaríamos haciendo un cambio bastante equilibrado.

Otra cosa sería si, con el paso del tiempo, Marte recuperaría el supuesto océano que tuvo en el pasado y que podría haber cubierto un tercio del planeta. En teoría hay agua subterránea congelada prácticamente en el interior de todo el planeta, lo que abre nuevas incógnitas sobre cuáles podrían ser las consecuencias de que una civilización «agresiva» como la humana se instale en el lugar. Es posible que se produjera un deshielo y que hubiera que reajustar la superficie teniendo en cuenta la parte que podría quedar bajo las aguas. ¿Y no sería un problema mayor al de seguir quedándonos en la Tierra? La incógnita o pregunta a hacernos sería, en qué estado se encontraría nuestro planeta ante esta posible huida hacia Marte. Posiblemente debería encontrarse en una gravedad elevada para que compensara los riesgos.

Por otro lado tenemos lo que hablábamos de la logística. ¿Todos los países abandonarían la Tierra al mismo tiempo? ¿se fundarían nuevos países en Marte con los mismos nombres para mantener a ser posible el mismo status quo? ¿habría guerras? ¿qué tipo de situación se viviría en este nuevo comienzo? ¿de verdad pensamos que países pobres y sin recursos podrían escapar a Marte en las mismas condiciones que las grandes potencias? Son preguntas peliagudas que posiblemente nadie esté en situación de responder en estos momentos.

2. Que las empresas usen Marte como vertedero

No suena nada ético, pero es la pura realidad. Las intenciones de algunos empresarios millonarios, como es el caso de Jeff Bezos, de Amazon, incluyen convertir el espacio en el vertedero de la Tierra. La idea suena terrible. No podemos decir que nos parezca bien ni que sea una buena manera de solucionar los problemas que tenemos. Y llegaríamos a decir que parece algo propio de la serie de animación Futurama, donde la humanidad se dedicó a lanzar bolas de basura al espacio con la intención de mantener la Tierra limpia (luego una de esas grandes bolas estaría a punto de destrozar el planeta cuando entró en su órbita amenazando con estrellarse).

Si existe alguna otra civilización inteligente en el espacio seguro que vamos a confirmar todas las críticas que de forma autocrítica nos hacemos nosotros mismos como especie. ¿Convertir Marte en un estercolero? Y no solo Marte, sino también la Luna e incluso las órbitas, donde hay planes para poner basura y contaminación de manera que no afecte al día a día de nuestro planeta. También se habla por conquistar los asteroides y utilizarlos a nuestro beneficio para llenarlos de basura. ¿En serio?

Lo que planean estos millonarios no es simplemente coger la basura y tirarla al espacio, sino que lo que quieren hacer es llevar la producción más contaminante hacia el exterior de la Tierra. Es decir, toda la industria que contamina y que genera gran cantidad de polución se instalaría en otros planetas o asteroides y solo se devolvería a la Tierra los elementos que se generasen del trabajo, como energía o combustible. De esa forma la Tierra, aparentemente, podría enfrentarse al cambio climático y se ralentizaría el daño que le estamos haciendo a nuestro planeta.

En algunos aspectos no podemos decir que no tenga lógica. Es decir, si aprovechándonos de un planeta en el que no hay vida (aparentemente) podemos proteger la Tierra y evitar que se autodestruya, ¿no es ético hacerlo? ¿o simplemente estamos destrozando en paralelo otros planetas mientras le seguimos haciendo daño a la Tierra? ¿no haría que la humanidad fuera más irresponsable el saber que «esto no me afecta a mi, afecta a Marte»? Es, resumido con una palabra, complicado.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...