Oslo necesita importar basura

En Noruega es habitual quemar basura para producir energía, pero ciudades como Oslo empiezan a tener un déficit de basura que cubren importándola.

Los países del norte de Europa -en especial los escandinavos- suelen servirnos como el ejemplo a seguir en muchas aspectos, y el reciclaje es uno de ellos. El último ejemplo nos lo ofrece Oslo, la capital de Noruega, aunque es bastante curioso. Cuando se dice que una ciudad tiene problemas con la basura, solemos entender que genera demasiada, los vertederos no dan abasto o no se puede recoger toda la basura. Pues bien, en el caso de Oslo el problema es que necesita basura.

Puede parecernos extraño que una de las ciudades que ha tomado el reciclaje por bandera tenga este problema, pero si decimos que en el norte del continente la basura se quema en las plantas de cogeneración para producir calor y electricidad empezaremos a entenderlo. La mayoría de escuelas y cerca del 50% de viviendas de Oslo se calientan mediante la quema de basura, que puede ser doméstica, industrial o los residuos tóxicos de los hospitales o decomisos de droga.

Durante años, esta ha sido una prácticas habitual, pero hasta ahora la demanda no había superado a la «oferta» de basura de Oslo. Como pasa con los alimentos, la energía o cualquier producto, la solución a la falta de basura pasa por la importación, aunque la cuestión es algo más complicada.

Oslo no es el único lugar donde hay problemas de basura. En el norte de Europa se producen 150 millones de toneladas de basura cada año, pero las plantas que crean energía mediante su combustión pueden llegar a tratar hasta 700 millones de toneladas, lo que supone una diferencia abismal. Alemania, Austria o Suecia no han dejado de construir incineradoras, y el mercado de la basura europea es cada vez más complejo. Por ejemplo, la ciudad sueca de Estocolmo, con un problema similar al de Oslo, ha empezado a persuadir a más de una localidad noruega para que manden su basura hasta Suecia.

En el New York Times Pal Mikkelsen, responsable de una de las plantas de Oslo que se ocupan de la conversión de la basura en electricidad, explica que le gustaría «traer un poco de basura de los Estados Unidos», y añade que «el transporte marítimo es barato». De momento, la ciudad importa basura de Irlanda, el Reino Unido y de la vecina Suecia.

Lo que queda claro es que el mercado europeo de la basura está bien vivo, y que cada año miles y miles de toneladas de basura recorren el continente desde las ciudades o regiones que tienen un exceso hasta aquellos lugares donde se quema para producir energía.

Fuente: ISon 21

Foto: Daquella manera

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...