Modificar las nubes podría afianzar el cambio climático

Para luchar contra el cambio climático existe la posibilidad de modificar las nubes para que estas aumenten la reflectividad e impidan el avance de tanto calor proveniente del sol. Sin embargo, esta técnica podría causar el efecto opuesto y, en lugar de enfriar a la Tierra, esta nubes modificadas (o nubes de sal) podrían aumentar el calor favoreciendo el afianzamiento del cambio climático. Veamos las dudas alrededor de esta técnica.

Modificar las nubes podría afianzar el cambio climático

Hace un tiempo, en Modificar las nubes para enfriar el planeta, os comentábamos la posibilidad de modificar y alterar la composición de las nubes para que estas aumenten su reflectividad y la Tierra pueda revertir la situación del calentamiento global.

La propuesta consiste en lanzar, desde el mar y por medio de embarcaciones, chorros de finas gotas de agua de mar al cielo, donde los cristales de sal actuarían como núcleos en torno a los cuales el vapor de agua se condensaría, produciendo nubes o engrosando las que ya existen. De esta forma, al haber más nubes, no se permitiría que entre tanto calor del sol.

Sin embargo, esta propuesta tiene algunas voces en contra. Primero porque al entrar menos calor y producirse un enfriamiento se podrían desarrollar fenómenos naturales que perjudiquen a la sociedad. Por otro lado, esta técnica modificatoria de nubes, también conocida como técnica de blanquear las nubes, necesita de mucha precisión. De lo contario, el efecto podría ser el opuesto y, en lugar de enfriar a la Tierra, esta nubes modificadas (o nubes de sal) podrían aumentar el calor favoreciendo el afianzamiento del cambio climático.

Esto último quedo demostrado recientemente en la reunión de Geociencias de la Unión Europea. Allí se explicó que el uso de gotas de agua del tamaño incorrecto daría lugar al calentamiento, no al enfriamiento del planeta. Con lo cual, ¿nos podemos arriesgar a que esto suceda? ¿Son fiables los cálculos? Varios interrogantes están sobre la mesa.

Dudas en torno a las nubes de sal

La investigadora noruega Karj Alterskjaer, de la Universidad de Oslo, hizo una advertencia sobre el blanqueamiento de nubes y dejo en claro que el tamaño de la gota influye directamente en la reflectividad de las nubes. Así, depende cómo sea la  gota ayudará al enfriamiento o al calentamiento.

«El tamaño de las partículas es de importancia crucial, no sólo para conseguir un efecto positivo o negativo, sino para que las partículas logren en realidad alcanzar las nubes, ya que si son demasiado grandes, acabarán cayendo al mar«.

Y según parece, los cálculos de la gota y la emisión de sal no están claros en el mundo científico. Ejemplo de esto lo da la misma investigadora quien afirma que se debería inyectar a las nubes aproximadamente 70 veces más de sal de lo que se calculó anteriormente.

Aparte de esta discusión, existe una consecuencia que hay que tener en cuenta. Nos referimos a la acidificación de los océanos. Por todo esto, coincidimos con el científico Piers Forster, de la Universidad británica de Leeds y que lidera un proyecto sobre técnicas de geoingeniería, en que se necesita más investigación antes de poder aplicar el blanqueamiento de nubes.

«El problema es que las nubes son muy complicadas, tan pronto como comiencen a ser manipuladas, ocurrirán una gran cantidad de interacciones diferentes«.

Para vosotros: ¿Es posible aplicar actualmente la modificación de las nubes para enfriar la Tierra? ¿Qué pensáis de esta técnica?

Fuente: BBC Mundo

Foto: Nubes por Maria en Flickr

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