Los desiertos de Egipto se transforman en bosques

Quien piensa en Egipto piensa en las pirámides, camellos y enormes desiertos. Pero pronto estos pensamientos cambiarán ya que Egipto está cambiando. Este país está llevando a cabo planes para convertir zonas desérticas en zonas boscosas y ya hay demostraciones reales de estos profundos cambios en el país de las arenas. Así, desafiando a la naturaleza, Egipto aplica la mano del hombre y riega a las zonas desérticas con agua residuales para que se transformen en bosques.

Los desiertos de Egipto se transforman en bosques

Quien piensa en Egipto piensa en las pirámides, camellos y enormes desiertos. Pero pronto estos pensamientos cambiarán ya que Egipto está cambiando. Este país está llevando a cabo planes para convertir zonas desérticas en zonas boscosas y ya hay demostraciones reales de estos profundos cambios en el país de las arenas.

De esta forma, desafiando a la naturaleza, Egipto aplica la mano del hombre y riega a las zonas desérticas con agua residuales para que se transformen en bosques. Un importante cambio que modifica la natural e histórica fisonomía del país.

Al regar determinadas zonas del desierto con las aguas residuales que existen en el país, los cambios fueron sorprendentes. Lo que eran zonas desérticas e inhóspitas se convertían en zonas verdes que incluían álamos, papiros, eucaliptos y otras especies de árboles.



Existe un gran caudal de agua residual en Egipto que es producida por día por todos sus habitantes, y es más, este tipo de agua es la mejor para realizar estos bosques, ya que contiene muchos más nutrientes que el agua normal. Por ello, y como afirma Hamdy El Awady, profesor del Departamento de Investigación de Contaminación del Agua, el agua residual es una “fuente extra de nutrición que puede lograr que las plantas resistentes a los climas hostiles crezcan más rápido e, incluso, que tengan hojas más verdes”.

Esto se debe a que las aguas residuales contienen nitrógeno, micronutrientes y sustancias orgánicas que son ricas para las tierras. Estas propiedades hacen que lo no fértil (como el desierto) se pueda convertir en algo fértil como explicó el profesor Nabil Kandil que se dedica al análisis de terrenos desérticos adecuados para la forestación.

Este hecho evidencia otra buena implementación de las aguas residuales. Ya en una oportunidad les hemos comentado acerca de la reutilización de las aguas las cuales son una excelente alternativa para emplear en el lavado de vajilla, en el baño y cuidar este importante recurso.

Con estos planes de forestación en Egipto (donde el 95% del territorio está cubierto con zonas desérticas), los profesores Kandil y El Awady han sabido cómo aprovechar los aproximadamente 7 millones de metros cúbicos de agua residual al año que se produce en el país.

Por el momento, en Egipto hay 34 bosques que ocupan 71.400 kilómetros cuadrados. Así mismo, existen 10 planes en proceso de construcción en una zona que añade 18.600 km cuadrados y se espera cumplir el objetivo de forestar un millón de kilómetros cuadrados. Esto sería que prácticamente todo Egipto se vuelva verde.

Esta forestación de Egipto con aguas residuales obedece a cubrir las necesidades de madera que tiene el país, a combatir las sequias, la desertificación y la erosión, aprovechando las aguas residuales del mismo. Incluso se han cultivado granos para producir biocombustibles o para fabricar aceites.

Un notorio cambio en el país caracterizado por las pirámides y los desiertos. A vosotros, ¿Qué os parece? ¿Cómo les gustaría más Egipto: con desiertos o con bosques?

Fuente: El Mundo
Foto: Egipto por Aysha.Bibiana Balboa. en Flickr

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