Las centrales nucleares españolas, en el punto de mira

Tras la catástrofe nuclear vivida en Japón como consecuencia del terremoto y el posterior tsunami que arrasaron el país el pasado 11 de marzo, la energía nuclear ha quedado en entredicho y varios grupos políticos han solicitado el cierre de las centrales españolas.

Tras la catástrofe ocurrida en Japón, donde todavía se especula con la evolución que pueden tomar los acontecimientos en torno a la fuga de radiactividad de la central de Fukushima, las centrales nucleares españolas han pasado a estar en el punto de mira.

Desde Izquierda Unida  se insiste en solicitar el cierre de la central de Garoña, la más antigua de nuestro país cuyos sistemas de refrigeración cuentan con una tecnología muy similar a la que en estos momentos pone en entredicho la seguridad de las centrales japonesas.

Ante la lluvia de críticas que se  suceden estos días en torno a la energía nuclear, el  presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha subrayado que las centrales nucleares españolas (que serán revisadas en las próximas semanas por expertos de Consejo de Seguridad Nuclear), están sometidas ya a «rigurosos exámenes de sus condiciones de seguridad», de su estado y de la «calidad de su funcionamiento», pero ha adelantado que no descarta hacer alguna «exigencia más» a alguna de ellas «ante hipotéticos riesgos» si así lo aconsejan los nuevos exámenes.

Un de las alas de la central nuclear de Garoña. Imagen: nuclear.org

Zapatero ha precisado que los nuevos «informes complementarios» encargados al CSN son los que ha recomendado la Comisión Europea y se centrarán en las «ubicaciones» de las centrales nucleares y en el riesgo de terremotos, inundaciones u otras catástrofes naturales y su posible impacto en las centrales y ha llamado a la calma, asegurando que las condiciones geográficas y naturales de nuestro país hacen muy difícil que tenga lugar aquí una catástrofe como la vivida en el país nipón.

No obstante, el presidente del Gobierno se ha mostrado partidario de revisar la estrategia energética  nivel nacional e internacional y ha asegurado que  «seguramente» la capacidad de las centrales nucleares para reaccionar ante una falta de suministro eléctrico para y generar mecanismos propios para enfriar sus reactores es «la gran cuestión sobre la que trabaja la comunidad científica nuclear».

Mientras tanto, la ONG Ecologistas en Acción ha convocado  movilizaciones en 20 ciudades españolas en solidaridad con el pueblo japonés y como forma de  rechazo a la energía nuclear, ya que consideran que en Fukushima I «se ha producido el segundo accidente más grave de la historia nuclear mundial, tras el de Chernobil» que, dicen, pone de manifiesto la existencia de una «situación de riesgo potencial» en varias centrales españolas, en especial la de Garoña, que , según la ONG «tiene más problemas de seguridad» que uno de los reactores de Fukushima I, por lo que «lo más razonable sería proceder al cierre de la central y no prolongar su vida hasta 2013».

Para saber más consulta el informe de Ecologistas en Acción sobre la central de Garoña

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...