La Huella Ecológica.

En el mundo actual, cada persona necesita de un pedazo de tierra para poder sobrevivir. La cantidad de hectáreas que cada persona usa para su supervivencia, es lo que se conoce como la huella ecológica. En la actualidad, la precisión del índice no es muy avanzada, pero ha servido para dar una idea de la crítica situación en la que nos encontramos.

En el mundo actual, cada persona necesita de un pedazo de tierra para poder sobrevivir. La cantidad de hectáreas que cada persona usa para su supervivencia, es lo que se conoce como la huella ecológica. En la actualidad, la precisión del índice no es muy avanzada, pero ha servido para dar una idea de la crítica situación en la que nos encontramos.

Personalmente, me parece que la verdadera importancia que este indicador debe tener, es la de promover y dar a conocerle a la gente, que necesitamos un mundo con un número mucho menor de seres humanos, pero que a la vez, debemos aplicar medidas para que los que estamos acá no seamos tan dañinos con la naturaleza y poder tener un futuro sostenible en el largo plazo.

Según lo concluido por los estudios sobre la huella ecológica, en la actualidad a cada humano le corresponde la cantidad de 1,8 hectáreas de tierra durante un año para sobrevivir. No obstante lo anterior, cada ser humano está gastando la cantidad de 2,23 hectáreas, lo que evidentemente nos demuestra que estamos en un claro déficit. En ese sentido, lo que debemos realizar es buscar medidas que ayuden a bajar la cantidad de hectáreas que por persona se necesita con el fin de encontrar el equilibrio que necesitamos para la supervivencia a futuro. Por lo tanto, lo que debemos hacer es pensar en menos humanos y que los mismos necesiten menos hectáreas.


Lo primero que hay que decir es que cuando se promueve un mundo con muchos menos humanos, nadie está hablando de practicar genocidios o masacres de ahora en adelante. Por el contrario, lo que más se promueve es por el respeto a la vida digna de quienes estamos acá. En ese sentido, la única política que se busca implementar es la de controlar de manera mucho más intensa y profunda los programas de control natal en todo el mundo.

Toda persona tiene el derecho a crear una familia y organizar la misma de la forma que más quiera. Sin embargo, lo que se promueve acá es evitar hasta donde sea posible, los embarazos indeseados en las niñas y adolescentes. La falta de educación sexual de las personas más pobres del planeta, han logrado que sea en los sectores más paupérrimos de la humanidad donde mayores tasas de nacimiento haya. En caso de que lo anterior se pudiera controlar, lo que se podría esperar a futuro es un retraso en el nacimiento de los niños, así como una menor tasa de los mismos, logrando equilibrar la humanidad en un número que la haga sustentable a futuro.

Hoy en día, hay más de 6.000 millones de personas en el mundo. Para 1.960 había 3.000 millones. El crecimiento exponencial de los últimos años ha encendido las alarmas sobre la cantidad de seres humanos que en el planeta existen, puesto que se espera que para 2.050 haya cerca de 9.000 millones. Según los análisis entregados por la huella ecológica, se necesitarían de otros dos planetas para poder sostener a esta cantidad de gente.

Teniendo en cuenta que la creación de otros dos mundos para nosotros es algo muy complicado, y que la otra opción es de la desaparecer como especie; parece lógico pensar en medidas que apoyen la supervivencia del ser humano en la tierra. Una de las más importantes es el control natal; pero los resultados de la misma se verían en el largo plazo, por lo tanto hay que empezar inmediatamente.

No obstante, hay otras medidas que podríamos ir analizando, teniendo en cuenta lo que la huella ecológica nos dice, para saber en dónde actuar y de qué manera hacerlo. En la actualidad, lo que debemos buscar es tomar medidas que tengan importantes manifestaciones e impactos en el medio ambiente y en la sociedad, más que medidas idealistas que serían las perfectas, pero que están muy lejos de lograrse.

Uno de los elementos que más me llama la atención, es que a medida que el crecimiento económico de China va pasando, sus ciudadanos cada vez van pesando más dentro del sistema ecológico mundial, y su huella ecológica es cada vez más pesada, o lo que es lo mismo, más contaminante. Una manera de explicar esto se podría ver en el tema energético de ese país. Teniendo en cuenta que China ha avanzado en su proceso de desarrollo económico casi de la misma manera que lo hicieron los países hoy industrializados, ese país ha tenido que recurrir a tecnologías muy contaminantes, como la del carbón, para sostener su elevada demanda de energía.

Por otro lado, el país que más consume energía contaminante en el mundo es Estados Unidos, por lo que su peso y su indicador de huella ecológica son más pesados que el de los chinos. Sin embargo, un análisis serio de esta medida, nos indicara que debemos enfocar los esfuerzos necesarios en cambiar los procesos de producción de energía en el país oriental, en vez que en el país americano. La razón de lo anterior, es que Estados Unidos es muy contaminante pero también es muy eficiente en el uso de la energía, lo anterior quiere decir que los cambios que en ese país se hagan no tendrán un cambio tan importante y significativo en el medio ambiente, como sí los tendría si se hicieran en China.

El que China deje de usar energías muy contaminantes y pase a usar energías poco contaminantes, sería más importante para el medio ambiente que si Estados Unidos dejará de usar energías poco contaminantes a unas totalmente limpias. Con eso en mente, podríamos decir que el cambio en China haría más por acercarnos a las 1,8 hectáreas que necesitamos, que lo que se haría si los Estados Unidos cambiaran sus fuentes de energía. Para eso es que sirve y debe servir la huella ecológica, para entender el verdadero impacto que tendrían las políticas medioambientalistas en todo el mundo, no en un sólo país.

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