La eficiencia energética aplicada al entorno de la oficina

Os proporcionamos algunos consejos que os permitirán ahorrar en el consumo energético que hacéis en la oficina.

eficiencia

En estos tiempos que corren cualquier esfuerzo para apoyar la expansión de la eficiencia energética es bienvenido. No solo se tiene en cuenta el esfuerzo que realizan los hogares, sino también las medidas de ahorro que adoptan las empresas. Todo uso eficiente de la energía, beneficiando al medio ambiente y, al mismo tiempo, a nuestro bolsillo. Esto nos lleva a tener en cuenta una serie de consejos para que  el entorno de la empresa sea más eficiente en términos energéticos.

Lo primero que hay que saber es que ser eficientes en consumo energético no tiene nada que ver con el apagado preventivo de luces ni nada por el estilo. La realidad es que vamos a poder ahorrar mucho dinero en consumo de energía sin tener que sacrificar luz de una forma directa o sin necesidad de mantener a nuestros empleados en un entorno oscuro en el cual no puedan trabajar con facilidad. Para comenzar debemos tener en cuenta los beneficios de aprovechar al máximo la luz natural, nuestra aliada número 1. Es recomendable abandonar la costumbre de encender las luces ‘por defecto’ al llegar a la oficina si ésta se encuentra bien iluminada por el sol desde el exterior.

La luz va a ser un recurso necesario a lo largo del día, pero es posible que podamos retrasar su encendido unas horas hasta el momento en el cual la iluminación natural sea insuficiente. Esto nos dará un buen margen de ahorro en cualquiera de las tarifas eléctricas disponibles en el mercado.

Es bueno que a partir del momento en el cual demos luz verde a la activación de las luces estas se utilicen de una forma lógica. Es posible que nuestra oficina mantenga un circuito de encendido común para todo el espacio, como ocurre, por ejemplo, en la escalera común de una vivienda. Es preferible que las luces estén instaladas por zonas y que solo se enciendan aquellas partes que resulten realmente necesarias. Al mismo tiempo, para evitar encendidos innecesarios en lugares con visitas frecuentes pero de poca duración, como el lavabo, es bueno que contemos con sistemas de control de presencia. Éstos se encargarán de saber cuándo hay alguien realmente en las inmediaciones de una zona para desconectar las luces en caso de que no haya nadie. De esta manera se puede ahorrar aún más.

Cambiando de aspecto, pero manteniéndonos en el objetivo de ahorrar energía, hablemos de los ordenadores. Son el dispositivo fundamental en cualquier oficina, porque raramente habrá un empleado que no tenga uno. Los expertos recomiendan utilizar el modo reposo a lo largo de la jornada y asegurarse de que todo el sistema está apagado una vez abandonamos el entorno de la oficina. También debemos evitar dejar la pantalla encendida, apagar el equipo si no lo estamos usando durante un tiempo prolongado e incluso prescindir del salvapantallas. Éste mantiene el equipo pausado, pero también implica un gasto innecesario de energía. Es recomendable acceder a las opciones de rendimiento energético de los ordenadores y configurarlos para que permitan ahorrar lo máximo posible.

Tanto en verano como en invierno hay otro aspecto clave en el buen uso de la energía eléctrica de una oficina. No se trata de otra que de la climatización. Un entorno que se encuentre bien climatizado, es decir, en el que se utilice adecuadamente la calefacción o el aire acondicionado, será mucho más provechoso para cualquier oficina. Por ello no solo es importante mantener el consumo de forma coherente, encendiendo y apagando el sistema en los momentos adecuados, sino también dar importancia al aislamiento.

Porque el aislamiento es el responsable de mantener el frescor o el calor en la oficina, reduciendo mucho el gasto energético. Por otro lado, haciendo esto también nos aseguraremos de que los empleados se encuentran mucho más satisfechos y que no necesitan venir preparados de casa con poca o mucha ropa dependiendo de ‘temperaturas extremas’ en la oficina.

Este tipo de consejos, como decíamos antes, tienen dos claros objetivos. El primero de ellos es reducir el consumo energético y apoyar así al medio ambiente en unos tiempos en los que esto es imprescindible para garantizar la sociedad futura. El segundo se encuentra enfocado hacia la economía, dado que los porcentajes de lo que podemos ahorrar con una buena gestión energética en la oficina son realmente altos. Resultan dos motivos más que sólidos para prestarles atención y motivarnos a hacer algunas modificaciones en el entorno laboral.

Con estas recomendaciones que os hemos dado se puede ir empezando y luego subir el nivel hacia medidas complementarias que permitan ahorrar incluso más con el paso del tiempo. El ahorro energético no tiene límites y aporta grandes opciones de personalización.

Foto: MaximP

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...