El DDT puede ser causante de obesidad

Un estudio sobre ratas desvela que la exposición de una generación al insecticida DDT ha provocado obesidad en la tercera generación de sus descendientes.

Aunque los Estados Unidos prohibieron el uso de DDT en 1972, sus efectos todavía se sienten hoy en día… en forma de obesidad. Es una de las conclusiones de un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad Estatal de Washington que se ha publicado en el último número de ‘BMC Medicine’, que desvela que la exposición a productos químicos tóxicos entre los individuos de una generación puede provocar problemas de salud a sus descendientes tras varias generaciones.

Michael Skinner, el profesor que ha liderado el estudio y fundador del Centro para la Biología de la Reproducción de la universidad autora del estudio, lo ilustra de la siguiente manera: «La exposición a productos tóxicos como el DDT que afectó a su bisabuela cuando estaba embarazada puede provocar un importante incremento en la susceptibilidad a la obesidad de usted, y usted puede pasar este factor de riesgo a sus nietos sin que ellos hayan estado expuestos directamente al DDT».

El equipo liderado por Skinner hizo el estudio con ratas, aunque los resultados invitan a pensar que la contaminación transgeneracional también podría darse entre seres humanos. Los investigadores expusieron al DDT a la primera generación de ratas mientras estaba en periodo de gestación, aunque estas no sufrieron ninguna alteración en su peso. Tampoco mostraron ninguna diferencia sus crías; sin embargo, cuando estas dieron a luz más de la mitad de la tercera generación de ratas resultó tener problemas de obesidad.

Para los investigadores, el DDT puede afectar la activación y desactivación de los genes en los descendientes de un animal expuesto al insecticida aunque su ADN no presenta ningún cambio. Estas alteraciones transmitidas a la descendencia consisten en una modificación de la expresión de los genes que no viene provocada directamente por una alteración del ADN; y su nombre es herencia epigenética transgeneracional. El DDT no es el primer producto del que el equipo de Skinner documenta efectos epigenéticos en los últimos años, ya que antes lo había hecho con plásticos, fungicidas, el plastificante bisfenol A, dioxinas, pesticidas e hidrocarburos; aunque el DDT es el que ha tenido unos efectos más frecuentes.

La tercera generación desde los años 50, cuando mayor uso de DDT hubo, es ahora mayor de edad, y coincide con un aumento de la población que sufre enfermedades como la obesidad. Aunque en países como los Estados Unidos lleva más de 40 años prohibido, el DDT todavía se utiliza hoy como insecticida en día en algunos países con presencia de mosquito de la malaria, con el apoyo de la Agencia norteamiericana para el Desarrollo Internacional y de la Organización Mundial de la Salud.

Fuente: La Vanguardia

Foto: otisarchives4

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