Australia renuncia al dragado en la Gran Barrera de Coral

La ampliación del puerto de Abbot Point no incluirá el dragado junto a la Gran Barrera de Coral para reducir la polémica del proyecto y evitar el inicio de un proceso judicial.

Finalmente Australia ha renunciado al dragado de 3 millones de metros cúbicos de arena junto a la Gran Barrera de Coral, en las inmediaciones de la ciudad portuaria de Abbot Point. Esta decisión supone el fin de uno de los proyectos más polémicos que el Gobierno de Australia había puesto en marcha en los últimos años, y al que habían mostrado su oposición ecologistas, empresas del sector turístico e incluso la UNESCO, que amenazó con incluir a la Gran Barrera en la lista de lugares en peligro.

El dragado de arena se enmarcaba dentro del proyecto para ampliar el Puerto de Abbot Point, en plena expansión y al que el Canberra quiere convertir en el puerto carbonero del mundo. Dos empresas indias y una australiana iniciarán proyectos de carbón por valor de 16.000 millones de dólares, y ahora buscarán un nuevo lugar en el que depositar los deshechos. Aún así, la minería del carbón seguirá siendo una seria amenaza para la Gran Barrera de Coral, cada día más frágil.

Con 2.300 kilómetros de longitud y una superficie de 348.700 kilómetros cuadrados (más de la mitad de la superficie española), la Gran Barrera de Coral fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1981, y algunos expertos señalan que si mantiene el actual ritmo de degradación desaparecerá entre 2050 y 2100. El proyecto de ampliación del puerto de Abbot Point incluía dejar a 25 kilómetros arenas, lo que dañaría los corales y algas del arrecife e incrementaría el tráfico marítimo en la zona.

El cambio de planes en la ampliación portuaria no tiene tanto que ver con la protección del arrecife sino con reducir la polémica despertada en los últimos meses por el proyecto y para evitar que se inicie un proceso judicial por parte del consejo de conservación de North Queensland. Adam Walters, jefe de análisis de Greenpeace, asegura que cuando se confirme la renuncia se habrá descartado «la opción más barata y destructiva de expandir Abbot Point».

Los planes de las compañías mineras que operan en Abbot Point pasan por enviar al puerto 120 millones de toneladas de carbón al año, por lo que necesitan su ampliación. Sin embargo, ahora deberán buscar para la ampliación una vía menos agresiva con un espacio natural único en el mundo, con 400 corales de diferente tipo, 1.500 especies de peces, 4.000 de moluscos y donde viven el dugón y la gran tortuga verde, dos especies en claro peligro de extinción.

Vía: La Vanguardia

Foto: FarbenfroheWunderwelt

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