Consejos para mantenernos despiertos sin cafeína

Si no queréis cafeína, pero estáis intentando no quedaros dormidos, podéis aplicar uno de los consejos que os proporcionamos.

Si sois como nosotros, os gustará aprovechar todas las horas posibles del día para llegar a cumplir más objetivos y ser más productivos. Una forma de mantenernos despiertos es mediante el consumo de cafeína, pero es posible que ya hayamos llegado a nuestro límite diario o que prefiramos no consumir café u otras alternativas. Por ello de lo que os vamos a hablar en este artículo es de conseguir mantenernos despiertos de una manera natural por medio de distintos incentivos que harán que nuestro cuerpo se mantenga alerta.

1. Escucha música

Cuidado: tiene que ser música con un ritmo rápido y que haga que nuestro organismo se ponga en marcha. Nada de canciones románticas, baladas u otras opciones similares. Tampoco es conveniente que sean canciones que nos sepamos de cabo a rabo, sino que se recomiendan aquellas de las que nos sabemos el estribillo, pero no el resto de la canción. Eso hará que nuestro cerebro espere el estribillo y que mientras lo hace se mantenga en alerta. Si nos supiéramos toda la canción no habría impulso ni estímulo, por lo que acabaríamos cantando y entrando cada vez más en un estado de adormilamiento.

2. Escribe a un amigo

Con las herramientas actuales no hay nada mejor como escribir a un amigo o familiar. Le mandamos un WhatsApp y vemos si está disponible para que le demos un poco de palique. Si la conversación es buena no tardaremos en despertar y cuando acabemos no recordaremos que antes estábamos cansados y con sueño. Si el primer amigo al que escribimos no nos responde le podemos dar unos minutos y pasar al siguiente de la lista.

3. Juega con el móvil

Otra buena opción. Ahora todos llegamos una pequeña consola de videojuegos en la forma de nuestro teléfono, por lo que solo tenemos que aprovecharnos de lo que nos ofrece y ponernos a jugar un poco. Si echamos una partida de 5 o 10 minutos tendremos un buen estímulo que nos ayudará a despertarnos y no supondrá un problema tan complicado para el ritmo de trabajo. Al fin y al cabo, solo estamos invirtiendo unos pocos minutos para luego poder trabajar mucho mejor.

4. Echa una siesta cortita

Nuestra recomendación es que echéis una siesta de entre 10 y 25 minutos como máximo. Si fuera más larga os estaríais arriesgando a quedar profundamente dormidos y esto se convertiría en un problema si lo que estabais pensando era en seguir trabajando después de un breve descanso. No vayáis a la cama, por supuesto. Es mejor el sofá, ya que lo que buscamos es cerrar los ojos un poco y que nuestro cuerpo reciba una inyección de descanso que se pueda materializar en una carga extra de energía para continuar con lo que estábamos haciendo. Os sorprenderá lo que 20 minutos de siesta pueden hacer por vuestro cuerpo.

5. Lávate la cara

Un truco de los de toda la vida. Si nos lavamos la cara con agua fría haremos que se despierten los nervios de nuestra cara y la sensación llegará rápidamente a nuestro cerebro, por lo que terminaremos más frescos y despiertos. Dependiendo del nivel de cansancio que tengáis este método es posible que no sirva. Otra solución es daros una ducha, para llevar el uso del agua al siguiente nivel.

6. Abre la ventana

Esta técnica es similar a la anterior, puesto que consiste en que le demos a nuestro cuerpo y en especial al flujo sanguíneo la oportunidad de encontrarse lo más fresco posible. Si abrimos la ventana y entra esa típica brisa agradable, en especial por la noche, nuestra mente va a estar mucho más despierta. Lo peor que podemos hacer para mantenernos despiertos es trabajar en una habitación en la que no abrimos la ventana en ningún momento del día más allá de los cinco minutos de rigor cuando nos despertamos.

7. Haz un poco de ejercicio

Puede ser una buena idea salir a la calle e ir a una tienda a comprar algo, como puede ser una bebida con cafeína para hacer una doble acción con la cual mantenernos despiertos. En general el caminar o hacer ejercicio es algo que nos despierta y que le proporciona al cuerpo una buena inyección de energía, aunque tiene el problema de que después nos quedamos cansados y podemos ser más propensos a quedarnos dormidos debido a ello. Es un arma de doble filo tal y como también lo son las bebidas energéticas.

8. Deja de comer dulces

Podemos pensar que lo que más nos despierta es comer dulces, porque el azúcar llega directamente a la sangre y nos despierta. Pero también se trata de una medida que termina dándose la vuelta contra nosotros. Aunque al principio nos despierta, después nos duerme. Y ese es un claro problema. Si queréis comer algo es mucho más recomendable un snack como cacahuetes, que proporcionan una dosis de energía adicional con la que mantenernos despiertos (aunque tampoco es un recurso milagroso).

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