Popular ya solo puede terminar en manos de Santander

El banco Popular se encuentra en una situación muy tensa de la que no se sabe si saldrá con una compra de Santander.

El Banco Popular en problemas

La situación de Popular es precaria. El banco se encuentra en una situación precaria, y aunque aún se afirma estar en terreno de solvencia, es poco probable que esto cambie de forma radical en un breve espacio de tiempo. El inicio del proceso de venta que comenzó no mucho tiempo atrás continúa adelante, pero Bankia ha dado marcha atrás en su candidatura a la operación y esto ha dejado únicamente a Santander en el camino.

Cuando Saracho, presidente de Popular, dio inicio a la operación de venta de su entidad bancaria, es posible que esperara otro tipo de recibimiento. No hubo frotes de manos, prisas ni deseos extremos de echarle el guante a la entidad. Cuando este tipo de bancos entran en venta es porque la situación ya se ha ido de las manos y porque con el paquete completo de la venta el nuevo propietario se va a llevar una serie importante de problemas y complicaciones. Así que en su momento solo Santander y Bankia entraron en el interés por la compra.

La primera propuesta que se emitió era no vinculante, lo que ha permitido que Bankia se marche por el lugar que ha venido. Y mientras tanto en las oficinas de Popular siguen dándole vueltas a la difícil tarea de seguir adelante con los problemas que tienen encima.

Y no son pocos precisamente. Ahora mismo Popular se encuentra con una valoración económica totalmente congelada debido a la gigantesca cantidad de inmuebles que tiene repartidos a lo largo y ancho del país. Son 40 mil millones, lo que supone una rémora importante para su intento de ver la luz. A esto también hay que sumar que Popular ya ha hecho que colme la gota de muchos vasos, especialmente de aquellos inversores que confiaron en la entidad en 2016 y que han visto cómo al final no se han cumplido los objetivos.

El resto de entidades bancarias que se podrían haber unido a este proceso lo han descartado por distintos motivos específicos en cada uno delos casos. Sabadell está ocupada con TSB, BBVA no ve la situación clara porque no hay suficientes datos sobre lo que está ocurriendo y en el último caso Caixabank tiene otras operaciones de relevancia en marcha y no puede dedicarle ni presupuesto ni ideas a este proyecto. Así que en cierta manera a Popular se le están comenzando a terminar las posibilidades y es obvio que van a llegar a un punto de no retorno.

Vía: El Economista

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