¿Cómo cambiar de banco?

En plena crisis económica y financiera, cambiar de banco puede ser una operación más que beneficiosa. El primer paso que se ha de dar es elegir bien la entidad a la que se quiere pertenecer. Una vez sopesados todos los pros y los contra, se ha de proceder al cambio de nómina y de recibos. Tras asegurarse que todo se pasa por la nueva cuenta correctamente, se podrá proceder al cierre de la anterior.

En estos momentos de crisis y de malestar por culpa del sistema financiero, una buena opción es plantearse cambiar de banco. Muchos lo habrán pensado, después de ver la fragilidad de este sector y las continuas ayudas que pide para su salvación. Mientras que hay algunas entidades que ofrecen buenas garantías, otras no son igual de seguras. En el siguiente post, ofreceremos las claves y explicaremos los pasos necesarios que hay que dar para cambiarse de banco. Es más sencillo de lo que parece y puede reportarnos muchos beneficios como clientes. Aquí van algunos consejos.

Edificio del BBVA

En primer lugar, el cambio de una entidad a otra hay que realizarlo de manera progresiva. Es decir, no vale anular una cuenta bancaria con una compañía y abrir posteriormente otra. El procedimiento, más bien, sería el inverso. Lo primero que hemos de hacer es seleccionar en el mercado financiero, la empresa que viene mejor a nuestros intereses. Después de sopesar todas las ofertas, que en el caso de España no son pocas, podemos acudir a una de las sucursales de la entidad elegida para proceder a abrir una cuenta. Bien, para elegir nuestro nuevo banco, ¿en qué hemos de fijarnos? Pues, básicamente, en todo aquello que ofrecen y que no ofrecen. Es decir, hemos de mirar el porcentaje de interés nominal anual, el porcentaje T.A.E., los gastos de mantenimiento y apertura de la cuenta, las ventajas a la hora de inscribir la nómina en dicha cuenta, coste de la tarjeta de crédito, etc. Todas estas variables y otras muchas más hay que tener en cuenta antes de elegir bien el banco en el que depositaremos todo nuestro dinero y confianza. También podemos echar un vistazo a cómo están dichas empresas en el mercado bursátil por si nos interesa hacernos con algunas acciones o por si ésta ha recibido últimamente muy baja nota por parte de las agencias de calificación, cosa que a veces echa para atrás.

Después de elegir nuestro nuevo banco, hemos de proceder al trasvase de todo lo que teníamos en la vieja cuenta. Lo primero que tenemos que pasar es nuestra nómina. Sería muy absurdo dejarnos la nómina en el banco que abandonamos. Y lo segundo serían los recibos. En este sentido, hemos de prestar especial atención a aquellos recibos que se pasan de tanto en tanto (anualmente, por ejemplo), pues son más fáciles de olvidar. Así, lo mejor será hacer una lista durante varios días para que no se nos pase nada. Este proceso podemos pedírselo a la nueva entidad o bien acudir a los diferentes organismos emisores para cambiarlos uno a uno. Tras comprobar que todo funciona correctamente en la nueva cuenta, entonces podemos proceder al cierre de la vieja. Sin duda, una buena opción para tiempos de crisis.

Foto: alvy

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