Andorra quiere desmarcarse de BPA mientras Banco Madrid entra en concurso de acreedores

La caída del banco privado de referencia en España deja a casi ochenta mil usuarios con un futuro incierto. El Gobierno andorrano se muestra ahora contundente.

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La crisis de Banco Madrid está muy lejos de haber concluido, o así al menos se desprende de las últimas informaciones publicadas en este sentido. La entidad dependiente del Banco Privado de Andorra (BPA) fue intervenida por el Banco de España (BdeE) en una operación orquestada por la justicia estadounidense. Blanqueo de capitales y fraude fiscales son algunos de los delitos que se atribuyen a la trama internacional de la que BPA, y por ende Banco Madrid, formarían parte. Buscando una salida desesperada a las ramificaciones que, sin duda, tendrá el caso, el Gobierno de Andorra toma posiciones.

De entrada, el Ejecutivo del Principado ha adoptado una serie de medidas con carácter cautelar y que afectan de manera muy directa a los usuarios de BPA. El principal anuncio es la limitación de retiradas en efectivo a 2500 euros por cuenta y semana, algo que puede disgustar a los grandes patrimonios que componen el grueso de la clientela de la entidad andorrana. Para anunciar esta y el resto de medidas ha comparecido el propio Ministro de Finanzas y Función Pública en funciones, Jordi Cinca, lo que da buena muestra del nerviosismo del Gobierno de Andorra, recientemente reelegido.

Más restricciones se han impuesto a los movimientos entre cuentas y a los traspasos, sobre todo los internacionales (que constituyen, obviamente, la gran mayoría de transferencias de los clientes de BPA). Aunque nadie en el gobierno quiere utilizar la palabra, la situación que viven los usuarios del banco recuerda poderosamente a un ‘corralito’, con la notable diferencia de que la entidad en cuestión no ha sido intervenida por problemas de solvencia. Este es precisamente el clavo ardiente al que se agarran los clientes, que confían en recuperar gran parte de su dinero cuando amaine la tormenta sobre el BPA.

Ello no ha evitado que desde las primeras horas de la mañana numerosos clientes de la entidad pirenaica hayan acudido a las oficinas de BPA. Su paseo hasta la sucursal ha resultado infructuoso, puesto que todas ellas han amanecido con carteles en los que podía leerse que las oficinas habían dejado de estar operativas con carácter indefinido. Esa ha sido la imagen que ha podido verse en las principales sucursales de Banco Madrid, entidad que ayer se declaraba en concurso de acreedores. De este modo, la confianza de los clientes en la solvencia del banco desaparecía de un plumazo.

La situación de Banco Madrid es particularmente delicada porque en los días siguientes a la intervención del BdeE se registraron fuertes retiradas de depósitos y capitales. La dimisión en bloque del consejo de administración del banco supone que el organismo presidido por Luis María Linde se ha hecho cargo de la gestión de la entidad, algo que, unido a la solicitud del concurso de acreedores, implica una próxima liquidación de la entidad. No en vano, se da por sentado que es muy difícil que consiga venderse.

¿Qué escenario afrontan los usuarios de Banco Madrid? Por un lado, solamente tienen garantizados los primeros 100 000 euros de sus depósitos o cuentas. En el caso de los fondos de inversión y de las numerosas sicav vinculadas a la entidad madrileña, su futuro no encuentra ni siquiera un consuelo parcial como este. El hecho de tener que devolver dicha cantidad en base al Fondo de Garantías de Depósitos (FGD) implica de facto que los valores, esto es, los títulos y los activos del banco pasen a estar congelados.

Cabía la posibilidad de que los inversores recuperaran una parte de sus capitales ya que este no pertenece a la entidad, que solo se encarga de su gestión y su depósito. Sin embargo, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) decidió a media mañana prohibir cualquier tipo de retirada o reembolso desde carteras de inversión. En cuanto a los depositantes, el FGD dispone de tres meses para efectuar los reintegros de las cantidades aseguradas aunque se ha filtrado que el BdeE podría ampliar este plazo.

Por todo lo anterior, el caso de Banco Privado de Andorra y Banco Madrid se avecina largo y tenso. Las autoridades judiciales van a priorizar en todo momento la investigación de los supuestos delitos que precipitaron los acontecimientos, algo que podría dejar en segundo plano las demandas de los usuarios afectados. Los clientes afectados en España ascienden a 78 000, con depósitos por valor de 674 millones de euros, aunque los activos financieros totales ascienden a 3000 millones.

Vía: Cinco Días

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