¿Cuál es la estrategia de inversión más efectiva?

Repasamos las distintas estrategias por las que pueden optar las personas que estén interesadas en las inversiones.

Inversión

Cada vez hay más personas que se interesan por el mundo de las inversiones y dentro de este contexto hay una cosa que los especialistas remarcan a cualquiera que se sienta atraído por el sector: es necesario confiar en las estrategias de inversión. Estas sirven como punto de apoyo y base a la hora de estructurar la toma de decisiones y en cuanto a adoptar un enfoque que permita llevar la actividad económica hacia el éxito. No suele ser recomentable meterse de lleno en las inversiones si no se tienen antes unas nociones básicas sobre elaboración de estrategias que permitan dar los primeros pasos sin fallos o sorpresas.

Teniendo esto en cuenta os vamos a presentar las distintas líneas de estrategia principales por las que podéis optar en el mundo de las inversiones. Hablaremos de las estrategias defensivas, agresivas, activas y pasivas para que podáis seleccionar la que penséis que encaja mejor con vuestro perfil y con las operaciones en las que estéis interesados.

Ante todo es importante saber que para invertir hay que saber desenvolverse en el mercado, ser capaces de absorber nuevo conocimiento constante y de evolucionar alrededor de una situación para salir del paso con los mejores resultados. Por eso nunca debéis cerraros a una decisión previa que hayáis tomado si pensáis que un giro en el enfoque de vuestra inversión puede terminar siendo más efectivo que lo que habéis hecho hasta el momento.

Comenzamos por la estrategia de inversión defensiva, un método muy clásico y conservador que nos permitirá avanzar en el mercado con calma y solidez. Lo principal en este sentido es que el volumen de riesgos al que nos estemos enfrentando en todo momento sea el menor posible. Dentro de este tipo de estrategia no nos movemos mucho más allá de nuestra zona de confort y lo que intentamos es comprar siempre valores seguros, diversificando todo lo que podamos y asegurando nuestras inversiones en momentos en los que está claro que no habrá sorpresas. Con órdenes loss stop y manteniéndonos firmes en mercados que están a la baja, no tendremos pérdidas graves y podremos seguir invirtiendo en busca de nuestras oportunidades.

Invertir

En la otra cara de la moneda se encuentra la estrategia agresiva, que también es una opción muy recomendable en la inversión en fondos siempre y cuando sepamos bien lo que nos vamos a encontrar y el tipo de trabajo que vamos a realizar. La misión que tenemos con este tipo de estrategia es la de maximizar los retornos por todos los medios posibles aunque esto signifique que nos enfrentemos a un mayor volumen de riesgo. El objetivo principal de inversión es el capital, el cual se utiliza para depositar todo lo posible en la adquisición de acciones de un valor prometedor. El gran obstáculo con el que se encuentran muchos inversores que están comenzando y que inicialmente piensan en hacer uso de una estrategia agresiva, es que este tipo de actuación requiere participar en el mercado desde su punto de vista más volátil. Hay que administrar las inversiones de forma constante y no se pueden dejar las operaciones de lado porque en cuestión de minutos todo puede cambiar de manera drástica. No tenemos en cuenta ese tipo de estrategia más tranquila de comprar y retener hasta el momento en el que convenga vender, sino que hay que estar atentos para comprar justo en el momento exacto y vender exactamente cuando sea idóneo. Por no decir que los riesgos si no somos expertos son mayores, dado que la volatilidad de los valores quizá nos lleve a perder ciertas inversiones que a priori podían parecer más factibles.

Pasemos ahora a la inversión activa, la cual retrata a los inversores que encajan más con el perfil agresivo, dado que significa que hay que mirar y analizar el mercado a diario en busca de las operaciones de mayor potencial. Dentro de esta estrategia son más frecuentes los beneficios a corto plazo que a largo, teniéndose en cuenta para la toma de decisiones multitud de factores extras más allá del historial reciente del valor. Trabajar de esta manera nos permite aprovecharnos de oportunidades a corto plazo muy jugosas, reducir el nivel de riesgo teniendo en cuenta las condiciones de mercado y obtener unos mejores resultados en cuanto a diversificación o retorno de inversión.

Por último, la inversión pasiva es el método por el que deben apostar los inversores que quieran ir haciendo fortuna y un buen cúmulo de beneficios de manera muy gradual, con tranquilidad y sin ningún tipo de prisa. A través de esta forma de inversión lo que hacemos es comprar unas acciones que estén en un estado muy atractivo y retenerlas con nosotros todo el tiempo posible sin preocuparnos de que pasen los meses, esperando exactamente al momento en el cual se cumplan nuestros objetivos de retorno. No hay que pensar en aprovecharse de una fluctuación del mercado por mucho que haya mejorado las cifras de compra, porque dentro de esta estrategia siempre se piensa en tener un mayor beneficio a largo plazo. Si bien no es un método infalible, quienes apuestan por la pasividad en la inversión saben que pueden conseguir grandes beneficios si tienen paciencia.

Una vez sabido esto, el inversor solo tiene que explorar las distintas estrategias y valorar cuál de todas ellas encaja mejor en lo que buscan, en lo que cuadra con su personalidad inversora y en lo que necesita.

Foto: Free-Photoskaboompics

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...