La consumerización, un punto débil en la seguridad de la empresa

La consumerización, el fenómeno cada vez más patente por el que los nuevos productos tecnológicos llegan antes a los usuarios que a las empresas, aumenta el temor de los ejecutivos ante los ataques, la multiplicación de puntos débiles en sus redes de datos. La realidad dice que el aumento de trabajo desde los dispositivos móviles es imparable, y por ello desde las empresas se busca poner soluciones a los riesgo que esto supone para la seguridad de sus datos.

Los dispositivos móviles amenazan la seguridad de la empresa

Precisamente sobre este tema trata el último informe realizado por Trend Micro entre ejecutivos sobre la extensión del fenómeno cosnumerizador y las consecuencias pasa sus compañías. Los datos que arroja el informe son contundentes: el 78% de los directivos permite a sus empleados realizar su trabajo desde dispositivos móviles. Al mismo tiempo, la mitad de las empresas consultadas confirma que han tenido problemas en la seguridad de sus redes. La conclusión es sencilla: los empresarios no niegan (no pueden) el trabajo a sus empleados desde su móvil o tablet, pero al tiempo aún no saben como frenar las frecuentes hemorragias de datos que esto provoca.

Estas son dos cuestiones que necesitan converger. ¿Se puede frenar la consumerización? No. O por lo menos no a medio plazo, además de ser un grave error. La consumerización, la práctica del trabajo desde el dispositivo particular, en lugar de tener que acudir al equipo de la empresa, aporta comodidad a los empleados y aumenta la productividad, teniendo en cuenta que elimina desplazamientos y permite una interconexión continua de los trabajadores con la base de datos de la empresa. El flujo promueve las sinergias, un ímput importante para aumentar el rendimiento de los grupos de trabajo.

¿Y qué hacer para taponarlas vías de agua de los dispositivos personales? Las encuestas dicen que todas las brechas se han producido, precisamente, cuando un empleado ha entrado en la red de datos de su dispositivo. Por tanto, el temor de los directivos está justificado. El problema es que los propios empresarios no gozan de dispositivos bien protegidos contra los ataques. Se afanan en convertir su sistema de datos en una fortaleza inexpugnable y, sin embargo, dejan al descubierto su dispositivo móvil.

La consumerización, por tanto, exige prudencia a la hora de ponerla en práctica. Se debe fomentar su extensión entre los empleados, pero siempre desde la responsabilidad, esto es, que los dispositivos utilizados estén igual de protegidos (o mejor) que los equipos internos de la empresa. Además, fomentar el trabajo desde el dispositivo personal no significa abrir las compuertas a todo el mundo: la selección de tareas más abiertas y los datos más visibles debe ser una prioridad.

Se trata de buscar soluciones flexibles para potenciar un fenómeno tremendamente beneficioso sin que este se convierta en una moneda lanzada al aire.

Fuente | TechWeek Trendmicro Tecnologíapyme

Foto | KhE

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