El mercado como una «gran conversación»

Antes de la popularización de la figura del «community manager» uno se podía preguntar como lo hacían los trabajadores de una empresa o institución para divulgar al mundo digital la identidad digital de la organización a través de su propia marca personal. Y al respecto, podíamos pensar que eso no era tarea de una sola persona, sino de aquellos trabajadores de la organización que más sabían de un tema concreto. En caso de que hubiera un «infomediario» (o mediador de información) su papel podría ser poner en contacto la demanda de conocimiento con la oferta de conocimiento. Y sería el «trabajador que sabe» que, compartiendo su conocimiento transformándolo de tácito a explícito, impregnaría su marca personal y profesional y la de la institución para la que trabaja en cada dosis que compartiera.

Las conversaciones generadas entre profesionales y público son la clave hoy

En este sentido, cada cierto tiempo viene bien repasar «The Cluetrain Manifesto«, que desde hace más de diez años da pistas concretas de cómo deben actuar las organizaciones en la sociedad red. Hoy queremos repasar los puntos 64, 65, 66 y 84:

«64. Queremos tener acceso a tu información corporativa, tus planes y estrategias, a tus mejores ideas y tu conocimiento genuino. No nos queremos conformar con tus folletos a cuatro colores, o con tu web sobrecargada con llaminoles visuales pero con muy poca sustancia.
65. También somos los empleados quienes hacemos funcionar las empresas. Queremos conversar directamente con los clientes con voz propia, no con Frassès trilladas escritas en un guión.
66. Como mercados, como empleados, estamos hartos de obtener nuestra información por control remoto. ¿Por qué necesitamos reportes anuales, impersonales y estudios de mercado de tercera mano para presentarnos unos a otros?
84. Conocemos algunas personas de tu empresa. Son buena gente en línea. ¿Tienes más de estos escondidos por allí? ¿Pueden salir a jugar?»

Todas estas ideas se han ido gestando desde hace más de una década. Y es interesante aplicarlos en el día a día de las empresas, proponiendo por ejemplo que la mayoría de sus trabajadores expliquen en primera persona los proyectos en los que trabajan, para estimular su estado. Las dosis de conocimiento pueden estar clasificadas por trabajadores y por áreas: por ejemplo, Dirección, Gestión y apoyo a la I+D+i, Sistemas, Salud, Administración Digital, Cibersociedad y Turismo.

Los mercados, así como mínimo pueden saber quién hace qué en la empresa, y empezar a intuir quién sabe qué y contactar lo que sea. También en algunos casos se puede participar en comunidades de práctica específicas. Sin duda, el reto de futuro es dar visibilidad a las comunidades de práctica donde participan los trabajadores de una organización relacionadas con las áreas de conocimiento que dominan, para poder enriquecer las conversaciones de los interesados ​​en temas concretos.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...