El Impuesto sobre Patrimonio

Hoy vamos a hacer un breve resumen sobre las diferencias del Impuesto sobre Patrimonio y la Renta. Las cuales muchas veces nos parecen muy complicada y liadas.

La vivienda habitual podrá ser exenta si su valor no sobrepasa los 300.000 euros

Actualmente el conocido Impuesto sobre Patrimonio, viene siendo uno de los tributos que tiene como función principal el gravar los bienes cuya titularidad se despliega hasta la fecha del 31 de diciembre. De modo que su principal diferencia con la Renta, es que si una persona fallece antes de dicha fecha, no estará obligada a presentarlo.

Su plazo de presentación viene siendo exactamente el mismo que el del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, este se comprende entre el 6 de mayo hasta el 2 de julio.

Este tipo de impuesto, ya fue restablecido en el ejercicio del pasado 2012, el cual es gestionado a través de todas las comunidades autónomas, las cuales disponen de la atribución de establecer deducciones diferentes a las generales.

El estancamiento que esta sufriendo este impuesto es determinado en base de la residencia y del valor de los bienes que uno tiene. De modo que todos estos están obligados a presentar el  Patrimonio las personas físicas que tengan en su residencia habitual en el país, e incluso aquellos que, sin vivir en España, sean titulares de bienes o derechos situados aquí.

Por otra parte, todos los sujetos que estén obligados a presentarlo, tendrán que presentar la declaración si disponen de una cuota tributaria que en el momento en que ya se han aplicado las deducciones y bonificaciones a las que tenga derecho, obtienen como resultado a ingresar. Si por el contrario,  no es así, determinará la obligación que el valor de sus bienes o derechos, calculado según las normas del impuesto, sean superiores a 2 millones de euros.

También serán incluidas todos los inmuebles, como los afectos a actividades económicas, participaciones en fondos de inversión, depósitos en cuentas y todos los valores, participaciones y acciones en el capital social de cualquier entidad jurídica.

Existe, también, la posibilidad de poder deducirse las cargas y gravámenes que los bienes se encuentran soportando, así como todas las deudas y obligaciones personales que el declarante esta en la obligación de responder.

Actualmente la vivienda habitual se encuentra totalmente liberada, siempre y cuando su valor no sobrepasa los 300.000 euros. También se fija una reducción general de la base imponible de 700.00 euros. A pesar de esto, también existen otro tipo de exenciones como las que afectan a las participaciones entidades

Foto: Aranjuez 1404

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