Wallapop comienza con la limpieza de las mascarillas prohibitivas

Bloqueo y eliminación de anuncios a los revendedores que intentan hacer el agosto revendiendo mascarillas en Wallapop.

La importancia de ser precavidos con nuestro stock

Hay noticias que nos alegra dar porque muestran que, incluso ante la oscuridad y malas prácticas de algunas personas, las empresas y entidades responsables hacen su trabajo. En esta ocasión nos tenemos que detractar si emitimos alguna palabra crítica contra las empresas de los marketplace españoles, porque parece que han comenzado a despertar. Por ejemplo, el equipo de Wallapop ya ha comenzado con la eliminación de los anuncios en los que se trata de revender mascarillas a un precio elevado, así como también de los correspondientes a alcoholes para la desinfección de manos.

Desde Wallapop mencionan que están eliminando aquellos productos cuya reventa se ha comenzado a producir con motivo de la infección del coronavirus. Y también están asegurándose de que los artículos que se mantienen a la venta entran dentro del precio medio, a fin de que el público pueda recurrir a su servicio cuando lo necesite, pero comprando siempre a un coste justo.

Ante las medidas por las que ha optado la empresa, hay algunos vendedores que han comenzado a buscar alternativas incluso dentro de la propia Wallapop. Por ejemplo, el cambio en la categoría utilizada para la publicación del anuncio o el uso de palabras alternativas que permitan evitar escribir «coronavirus» o «virus». Incluso algunos vendedores han comenzado a escribir «koronavirus» con la letra «k» con la intención de evitar el control que realiza Wallapop, aunque ya parece que ha sido algo que la empresa ha atajado.

En España el uso de mascarilla no es habitual y con la entrada del virus en España las farmacias se han encontrado con que no tenían stock suficiente para cubrir la demanda. Esta se ha incrementado en un 10.000%, lo que resulta dramático para una industria que tampoco dispone de una gran capacidad para proporcionar a las farmacias todos los pedidos que están realizando. Solo hay que pensar que si incluso en países donde el uso de la mascarilla es habitual por gripe y alergias, como Japón, se han agotado también, en España es mucho más fácil que se produzca el problema.

reventa coronavirus

Aunque en parte el problema de stock lo han generado los propios revendedores, una práctica tristemente extendida en España que permite que muchas personas ganen dinero a costa de agotar productos muy demandados y después revenderlos por un precio mayor. Esto es algo que ocurre frecuentemente en artículos de ocio, en entradas de conciertos y en otros productos, pero que sorprende que también pase con elementos de necesidad para la salud como las mascarillas. Esto nos demuestra que hay un claro problema dentro de la sociedad y que en los tiempos en los que vivimos para muchas personas lo único importante es el dinero, sin pensar en el bienestar de las demás personas mientras lo están ganando.

Las mascarillas se han llegado a ver disponibles en los marketplaces por precios de auténtica estafa. Los revendedores se amparan en la excusa de que si hay alguien que paga, no es su problema. Pero por supuesto, sí que es su problema, dado que la histeria y el pánico colectivo basado en la ausencia de mascarillas se ha disparado debido a sus malas prácticas. Para la próxima ocasión en la que ocurra algo parecido o cuando se reciba stock en las farmacias, cruzamos los dedos para que las tiendas establezcan límites de solo 1 caja por persona o por familia tal y como ocurre en Japón. De esta manera se podrá evitar, en cierta medida, que los revendedores continúen intentando hacer el agosto incluso sin preocuparse de la salud de sus semejantes.

Cabe decir que, aunque no nos sorprende, el modus operandi de los revendedores sigue siendo el habitual en este tipo de casos. Publican sus anuncios en Wallapop en muchas ocasiones con nuevas cuentas, porque ya saben que se arriesgan a que se las cierren, y en general no le ponen ningún tipo de dedicación a la elaboración del anuncio. Publican una foto sin ningún tipo de cuidado, le dan un texto breve, ponen el precio y esperan a que comiencen a llegar las ofertas o los comentarios. Algunos revendedores son tan descuidados que incluso se dejan la pegatina con el precio de la tienda en la foto, lo que lleva a que los compradores no solo sientan que les están estafando, sino que además sienten que les tratan como tontos.

Pero como indicamos, Wallapop ya ha comenzado a meter mano en los anuncios que hay publicados en la aplicación y está trabajando con la intención de que el mercado se pueda regular. Este es un trabajo común en el que participan todos los comercios implicados, aquellos que tienen marketplace, así como el propio gobierno. De momento parece pronto para plantearse si habrá persecución legal por parte de las autoridades a estos revendedores, pero no habría que descartar que pudiera pasar dependiendo de cómo se desarrolle la situación.

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