Rubalcaba, Toxo y Méndez rechazan la reforma laboral porque ven indicios de «anticonstitucionalidad»

Después de que Comisiones Obreras y UGT advirtieran a la ministra de Empleo, Fátima Báñez, de que algunos puntos de la reforma laboral podrían ser inconstitucionales, hoy el líder de la oposición Alfredo Pérez Rubalcaba se suma al rechazo de la nueva reforma laboral planteada desde el Gobierno.

Por su parte, Bañez insiste en que los cambios introducidos son para lograr empleo estable, especialmente para los jóvenes. Por ello, la ministra de empleo convocó hace unos días a los secretarios generales de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, y de UGT, Cándido Méndez; y a los presidentes de las patronales CEOE, Juan Rosell, y de CEPYME, Jesús Terciado, para explicarles los puntos más conflictivos de esa reforma.

Una reunión, de casi una hora y media de duración, que se ha saldado con una negativa de los líderes sindicales, mientras que las patronales no han querido hacer declaraciones. Unos líderes que han iniciado en la sede del PSOE los contactos políticos para tratar de enmendar la reforma laboral por la vía parlamentaria, aunque reconocen que confían más en el poder de la movilización social.

No obstante, en todo momento han querido dejar clara la independencia de las iniciativas de las centrales sindicales y las del PSOE, que aún debe decidir qué representación tendrá en las movilizaciones del día 19 de febrero.

Toxo ha explicado que su camino ya está «decidido». Sin embargo, como el PP goza de una mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados, los sindicatos han decidido reunirse mañana con este grupo parlamentario para intentar «evitar los graves errores o horrores que tiene la reforma», según ha anunciado Méndez.

También lo harán con CiU y continuarán hasta que completen todo el arco parlamentario ya que, según Toxo, no quieren «dejar cerrada ninguna puerta» pero ha advertido que confían más «en la presión de los trabajadores y la voluntad de cambio de los ciudadanos que en otros cauces». Conscientes de que la reforma se convalidará en unos diez días, los sindicatos saben que la próximas reuniones son claves para conseguir que los grupos asuman sus aportaciones alternativas al texto aprobado.

El líder socialista por su parte, ha puesto de relieve que es la primera vez que se hace una reforma laboral de tanto calado sin negociación. En su opinión, esta reforma es «muy negativa», porque es muy injusta con los trabajadores mientras otorga «un poder casi omnímodo a los empresarios».

Sin embargo, Rubalcaba ha querido dejar claro que las manifestaciones del próximo domingo han sido convocadas por los sindicatos y ha desvelado que es probable que acuda algún miembro de la dirección federal del partido, pero siempre teniendo en cuenta que el PSOE no llama «a la rebelión a las masas».

También ha explicado que el texto ha sido puesto a disposición de sus servicios jurídicos y que si el PSOE detecta «algún vicio» de inconstitucionalidad, como cree que ocurre con el contrato de emprendedores, Rubalcaba ha garantizado que acudirán al Tribunal Constitucional. De hecho, según su diagnóstico, el decreto ley rompe el equilibrio que existía en las relaciones laborales desde la Constitución, que giraba en torno a la negociación colectiva, y lo hace «claramente a favor de los empresarios». Por ello, el líder socialista ha asegurado que «si hay razones sólidas» irán a Alto Tribunal. Una acción que comparten los sindicatos, quienes también han anunciado que acudirán a él cuando sus propios servicios jurídicos terminen sus respectivos análisis sobre la constitucionalidad del texto.

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