Multitudinarias movilizaciones estudiantiles en Chile

Los estudiantes chilenos protestan contra el gobierno de Sebastián Piñera para conseguir que se apruebe una serie de medidas encaminadas a mejorar la educación pública del país y garantizar una educación pública superior de calidad.

Chile está viviendo estos últimos meses unas intensas jornadas de manifestaciones en contra de su sistema educativo público que han desembocado en una gran protesta por las calles de la capital y algunas otras ciudades como Valparaíso o Concepción. En principio, y durante muchas horas de manifestación, la protesta fue pacífica y se desarrolló en un ambiente festivo y reivindicativo, pero más tarde fueron produciéndose enfrentamientos e incidentes entre pequeños grupos de manifestantes que se saldaron con un buen número de detenidos y algunos civiles y policías heridos.

Estudiantes chilenos manifestándose.

Los estudiantes chilenos (tanto de secundaria como universitarios) han recibido esta vez el apoyo de varios sindicatos (como el de los trabajadores del cobre) y gremios, además del de sus familiares.  Tras muchas jornadas de huelga y varias protestas y manifestaciones, el movimiento estudiantil está consiguiendo el apoyo de la mayoría de la población (se estima que en torno al 80%). De esta manera, su presión sobre el gobierno de Sebastián Piñera parece haberse endurecido.

Por un lado, los estudiantes siguen firmes en sus reivindicaciones, que van desde una profunda reforma de la educación pública a realizar cambios en la misma Constitución. A pocas horas de finalizar el plazo que dieron al gobierno para aprobar estas modificaciones, los dirigentes de los estudiantes han llegado a afirmar que si el gobierno no cede, exigirán un plebiscito.

Uno de los temas que más está motivando las protestas es el endeudamiento de los estudiantes. A diferencia de otros países, como España o Argentina, la educación superior no está subvencionada y son las familias o los estudiantes los que tienen que hacerse cargo de la mayor parte del coste de la educación. Esta circunstancia perjudica especialmente a la clase media, que no puede acceder a créditos ni becas del Estado y, en cambio, se ve en la obligación de pedir préstamos en los bancos. Así pues, tal como rezaban algunas pancartas de los manifestantes, tras cinco años de estudios, los licenciados se ven obligados a pasarse otros 15 pagando sus deudas, con lo cual su carrera profesional ya se inicia con deudas. Además, los estudiantes que no finalizan sus estudios se ven también en la obligación de devolver el dinero que han pedido al banco.

Por otro lado, el gobierno considera que estas manifestaciones y protestas han escapado del control de sus convocantes (los estudiantes y profesores), que este hecho empieza a generar conflictos y que en consecuencia se está dañando la convivencia social del país. El gobierno, en opinión de los estudiantes, no ha dado ningún paso para negociar alguna de las 21 medidas que presentaron para mejorar la educación, entre las que se encuentran una centralización de la administración del sistema educativo de primaria y secundaria (ahora en manos de los ayuntamientos) y una garantía constitucional de una educación pública de calidad. Para los próximos días, siguiendo con el plan de presión sobre el gobierno, los estudiantes chilenos han convocado un paro en la educación a nivel nacional.

Foto por Psicología Organizada / Marcelo Urra en Flickr

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...