Las refinerías de petróleo dan la voz de alarma

A las cada vez mayores quejas de los conductores, ahora el alza del precio del petróleo suma otro enemigo: los altos precios empiezan a crear inquietud entre las refinerías de petróleo.

RefineriaA las cada vez mayores quejas de los conductores, ahora el alza del precio del petróleo suma otro enemigo: los altos precios empiezan a crear inquietud entre las refinerías de petróleo.

Pasadas las celebraciones por las multimillonarias ganancias logradas durante el ejercicio del pasado año, las refinerías de todo el mundo están pasando a día de hoy por un período traumático. Los altos precios del combustible, que suben prácticamente a diario, han provocado ya pérdidas en algunas de las más importantes empresas del sector durante el primer trimestre del año, además, prácticamente en todas las refinerías, los beneficios se han visto reducidos de forma drástica.

Los expertos de momento afirman que las refinerías se encuentran entre la espada y la pared. Por un lado, el precio de su materia prima, el petróleo, no cesa de aumentar debido a la fuerte demanda mundial. Además, a ello hay que sumar las dificultades económicas de unos consumidores que ya están ahogados a causa de las contínuas subidas de precios de productos básicos y el endeudamiento, que desembocan en un menor consumo de combustibles.

Los analistas aseguran además, que los esfuerzos contínuos de las empresas por reducir los precios de los combustibles han sido en vano, puesto que los precios del petróleo se han duplicado en el último año, y además los precios de mayoristas de gasolina han aumentado ya un 30%.

Durante las últimas décadas, los precios a nivel mundial del petróleo han dependido siempre de los cambios que la economía de los Estados Unidos y su moneda, el dólar, han tenido. Sin embargo, desde que en los últimos años la moneda del euro ha entrado en circulación, y países como China han pasado a demandar altísimas cantidades de combustible, ha surgido una desaceleración económica en el país norteamericano, cuyas consecuencias son un debilitamiento de su moneda, y la consiguiente subida de los precios.



Hoy en día cualquier suceso en el planeta influye de forma decisiva en la economía a nivel mundial, así de contundentes se expresan los analistas.

En la mayoría de los países de Europa (salvo en España, Grecia y Portugal), el precio medio de la gasolina ronda ya los 2,5 euros, y en Estados Unidos ya hace semanas que superaron esa cifra. El precio del gasóleo ha batido récords históricos. El barril de petróleo está ya a 125,80 dólares, y cada semana sube una media de un 1,3% en la Bolsa de Nueva York.

Durante los últimos informes que ha ido presentando, la Agencia Internacional de la Energía ha pronosticado una considerable reducción en la demanda mundial de petróleo durante lo que resta de año, sin embargo sus previsiones se han quedado demasiadas optimistas si las comparamos con las cifras reales, que superan los 300.000 barriles por día sólamente en los países desarrollados.

Ese descenso, sin embargo, se ve más que compensado por el crecimiento que experimentan los países en desarrollo. En cifras totales, se asume que durante este año aumentará en total a 86,8 millones al día. Casi todo ese crecimiento de demanda procede de China, Oriente Medio y Rusia.

En Europa y los Estados Unidos ya no hay lugar a dudas sobre los rumores de que los consumidores están respondiendo al aumento de los precios con un menor uso de sus automóviles. El consumo de petróleo se ha reducido ya un 2,8% en el mes de marzo, en relación a hace un año.

Pero pese a la reducción de la demanda de gasolina, el precio continúa aumentando y las subidas parecen no tener fin, a causa de las subidas continuas del petróleo. El costo de esta materia prima representa aproximadamente el 75% del precio de la gasolina, mientras que los impuestos representan un 12%. El resto del precio lo constituyen la refinación y la distribución.

Estos aumentos de los precios del petróleo han llevado a las empresas a aplicar un considerable descenso entre los márgenes de refinería, que es la diferencia entre el coste del petróleo y el de la gasolina. Estos márgenes están a día de hoy a 12,45 dólares por barril, exactamente un 60% más bajo que hace unos años, y la mitad que hace cinco años.

Durante los últimos meses y en respuesta a la caída de la demanda y al aumento de los precios, las refinerían han decidido aplicar reducciones en sus tasas de producción. Éstas han pasado del 90,4% a que funcionaban hace un año al 81,4% a que funcionan en estos momentos. A principios de año, funcionaban ya al 85% de su capacidad.

Todo esto ha desembocado en algo evidente; las empresas de refinerías han visto considerablemente reducidos sus ingresos, y muchas ya han comenzado a sufrir pérdidas. Por el momento las mayores empresas como Exxon Mobil no se han visto afectadas y siguen presentando beneficios multimillonarios durante los trimestres, pero las pequeñas y medianas refinerías (que compran a las grandes los productos) comienzan a estar ya asfixiadas por la situación.

La demanda del combustible diesel ha sido uno de los principales impulsores del aumento del precio del petróleo durante los últimos años. El diesel es el tipo de combustible más utilizado, en los servicios como el transporte, las formas de generar energía y en los combustibles industriales.

Durante las últimas semanas, el gobierno chino ha desembolsado enormes cantidades de dinero para almacenar cantidades considerables de combustible con el objetivo de que no surjan problemas durante la celebración de los Juegos Olímpicos. Pretenden así, además, evitar que no vuelvan a surgir problemas con el abastecimiento de combustible por todo el país, como ya sucediera durante el pasado año.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...