La tarifa plana también llega a los cines

Por 10 dólares los norteamericanos tienen la posibilidad de ir al cine todas las veces que quieran gracias a Moviepass.

Cine con tarifa plana

El sector del cine es uno de los que está marcado como poco sostenible y de curvas peligrosas para los próximos años. Atrás quedó el tiempo en el cual parejas, familias y personas individuales se decantaban por la visita a una de estas salas de forma frecuente para disfrutar de los últimos estrenos. En la actualidad las cifras de los cines no son tan altas como en el pasado y a las grandes cadenas les cuesta encontrar la forma de convencer al público para que asista a los estrenos.

La inversión millonaria que se realizó hace unos años en la incorporación de tecnología de emisión de imagen 3D no ha dado los resultados que se esperaba. Grandes cadenas cinematográficas se han endeudado por la necesidad de introducir una tecnología que ahora el público no quiere consumir y esto es algo que acabará pasando mucha factura.

Por eso se están buscando alternativas. Alternativas que logren captar el interés de los espectadores por encima de la atracción que causan servicios domésticos como HBO o Netflix, en los que por un pequeño pago mensual tenemos acceso a multitud de películas de los últimos años. Una de las ideas que se ha puesto en marcha en Estados Unidos es una tarifa plana para el cine.

La gestiona MoviePass y tiene un precio de solo 10 dólares mensuales, una cuota que a primera vista nos parece ridículamente reducida. Pero después de un periodo de tiempo ofreciendo este mismo servicio a 50 dólares mensuales, la entidad responsable se ha encontrado con que si no bajaba las tarifas no conseguiría avivar el interés por la gran pantalla. Ahora por solo 10 dólares, poco más de lo que cuesta una sola entrada, podremos ver una película al día, no teniendo oportunidad de hacer maratones o sesiones largas como les gusta realizar a algunos fans del cine.

Por supuesto, el estreno de esta nueva tarifa ha hecho que la población entera se vuelva loca por lo atractivo que resulta el plan. Principalmente porque aunque cabria pensar que solo se aplica a unos cines determinados, en realidad MoviePass es compatible con el 91% de las salas. Hasta aquellas de más lujo están incluidas y solo se quedan al margen las sesiones con emisión especial, como pueden ser las emisiones en tres dimensiones o las de formato Imax.

Cine con Moviepass

Pero esta iniciativa ha despertado muchas dudas y no solo porque uno de los máximos responsables del servicio sea el cofundador de Netflix, lo que hace pensar que puede haber intereses cruzados en intentar boicotear el mundo del cine. Por ejemplo, desde la empresa AMC, que no solo es propietaria de una importante cadena de televisión, sino de una de las cadenas de cines más grandes de Estados Unidos, han reconocido que el servicio MoviePass no es bienvenido en sus pantallas. Opinan que es un plan horrible para asegurar el futuro de este sector, dado que el precio medio se establece por entrada en algo más de 9 euros y están permitiendo 30 entradas por 1. Es una operación comercial que nadie afrontaría en su sano juicio y dicen que ya están estudiando opciones legales para ver hasta dónde pueden presionar a MoviePass para que no se salgan con la suya.

En cierto modo el servicio de MoviePass aporta una de cal y una de arena. Como espectadores es fácil ilusionarse y pensar que se podrá ver cine sin límites a diario por un precio mínimo. Pero como personas que van un poco más allá y ven los engranajes del sector, es imposible cuestionarse cómo puede haber nacido una propuesta así. Porque por muchas suscripciones de 10 dólares que se vendan los ingresos de los cines van a caer de forma extrema y esto llevará a que la industria siga sufriendo obstáculos uno detrás de otro. ¿Cuánto tiempo pasará antes de que MoviePass se convierta en el siguiente verdugo del cine?

Si no hay recaudaciones de taquilla no habrá películas y no habrá cines porque se irán cerrando progresivamente. No sabemos si como decíamos, hay un interés profundo en conseguir que el cine deje de ser cine, pero ni siquiera un servicio como Netflix podría mantenerse vivo sin las películas de gran presupuesto que se estrenan en los cines antes de llegar al formato doméstico. No obstante, no podemos evitar tener una sensación extraña cada vez que entramos en una sala de cine, como si estuviéramos en un lugar que pronto fuera a desaparecer disfrutando de un tipo de actividad que pronto quedará escrita en la historia como algo que hacían las personas “de antaño”.

O quién sabe si la idea de MoviePass será lo que conseguirá que el cine vuelva a tener popularidad entre miles de personas. Después de la mala situación a la que se ha llegado nos mantenemos abiertos a que pueda ocurrir cualquier cosa, por lo que seguiremos informando.

Vía: MoviePass

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