Jugar golf en días de lluvia (I)

Para los amantes del golf, practicar este deporte en tiempos de temperaturas templadas es un verdadero alivio, pero hacerlo con temperaturas muy bajas o directamente en días de lluvia complica el nivel y el desarrollo del juego. Siempre y cuando no exista una tormenta eléctrica, jugar golf bajo agua demandará algunos consejos a tener en cuenta.

Al salir a un campo de golf, ya de por sí el trazado es un adversario a vencer. Por sus distintas trampas, obstáculos y adversidades. Y si a ello sumamos lluvias leves o fuertes, pues habrá que extremas las habilidades.

Aquí, algunos consejos.

Aunque sea básico y obvio: hay que contar, siempre, con un paraguas de golf. No uno para la vía pública, pues con fuertes vientos será inútil. Debe ser uno de golf, amplio, más fuerte y resistente que soporte los cambios climáticos sin ningún tipo de resguardo.

Importante. Hay que contar siempre con dos guantes. Con el agua, el guante se moja, la mano también y la empuñadura del grip se hace más complicada. Es decir, se necesita un grip fuerte, sin dudas, y el agua provoca lo contrario. También es aconsejable que al caminar resguardemos las manos para conservarlas lo más secas posibles.

También es necesaria una toalla seca, de algodón, o dos, para secar las manos constantemente. En  una vuelta de 18 hoyos, durante cerca de 4 horas, quizá una sola toalla se humedezca. Con dos será suficiente.

Un trapo será necesario para limpiar de barro y césped las bolas, los palos y hasta el grip. Un detalle es que muchos aficionados salen al campo con su bolsa de palos sin cubierta alguna. Es bueno contar con ella pues el paraguas debe ser para vosotros y la cubierta para la bolsa o el carrito.

El golf es un deporte técnica y mentalmente difícil. Sumar inconvenientes sólo empeorará el juego. Por ello, salir bien provisto a un campo de golf es una ventaja por sobre los demás.

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