Vuelve Javier Marías con «Los enamoramientos»

Poco o nada se puede decir del argumento de la nueva novela de Javier Marías, Los enamoramientos (Alfaguara), sin revelar ciertos elementos que serán claves para el lector y que podrían aguarle la lectura. Con lo cual dejaremos que sean ellos mismos quienes, motivados por la curiosidad de encontrarse con la nueva obra de Marías después de ese proyecto tan ambicioso como fueron las 1.600 páginas de Tu rostro mañana, decidan lanzarse de lleno a la inquietante novela que presentamos aquí. Si eres uno de esos curiosos tienes que saber que habrás de lidiar con la muerte nada más abrir el libro. ¿Un libro sobre el  enamoramiento que empieza con un asesinato? Exacto. Es más, Marías separa explícitamente el ‘amor’ del ‘enamoramiento’, que para él es un estado demasiado sobrevalorado.

¿De qué es capaz alguien enamorado? De todo lo bueno, tendemos a pensar. Pues bien, para Javier Marías el enamorado es también aquel que encuentra en su situación la excusa perfecta para cometer las mayores aberraciones. Una teoría que el escritor defiende en su última novela pese a que, como él mismo reconoce a Europa Press , tras la trilogía de Tu rostro mañana pensó que nada podía aportar ya al mundo de la ficción. Por suerte se equivocaba, una imagen desencadenó una idea y esta idea le llevó de nuevo a sentarse delante de su máquina de escribir (sí, Marías no utiliza el ordenador) para componer una sugerente novela sobre las capacidades del alma humana cuando ésta se encuentra embriagada por el amor.

Cubierta del libro.

Para Marías es la primera vez en adoptar un punto de vista femenino, pese a que lleva más de cuarenta años escribiendo desde que, con tan solo 19 años publicase Los dominios del lobo. A través de las peripecias de la protagonista, el lector se sumergirá en una serie de reflexiones alrededor del enamoramiento, un ideal de vida que para Marías es relativo. Desde una óptica cruda, desprovista del romanticismo que se presupone a este tipo de temas, Los enamoramientos recoge la hipótesis de que, cuando creemos estar enamorados, somos capaces de tolerar cosas que en un estadio ‘normal’ de nuestra conciencia no dejaríamos pasar. El enamoramiento, al fin y al cabo, desafía nuestros principios.

Pese a una postura que a muchos les pueda parecer cínica, Javier Marías decortica y analiza lo que se nos vende como una búsqueda existencial sin la que no podremos ser felices para presentar el enamoramiento como una búsqueda de sustitutivos que es fruto del azar.

Para más información, te recomendamos la siguiente entrevista con el autor.

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