Declaración de la Renta 2015: calendario, novedades y recomendaciones

El plazo para la confirmación del borrador arrancó el 6 de abril y finalizará el 30 de junio. Se modifican algunas deducciones y se suprimen otras.

renta

Un año más, la Agencia Tributaria convoca a todos los españoles a que realicen sus declaraciones de la renta correspondientes al ejercicio 2015. Como viene siendo habitual, la nueva convocatoria incluye una serie de novedades al margen de la controvertida aplicación habilitada para confirmar el borrador por Internet (se colgó en su primer día). Por ello, es perfectamente lógico que más de un contribuyente se sienta algo desorientado sobre lo que debe y no debe declarar y cómo conviene hacerlo. A continuación, te ofrecemos una sencilla guía sobre la Declaración de la Renta 2015.

¿Cuál es el calendario?

El plazo para confirmar el borrador ante la Agencia Tributaria arrancó el pasado 6 de abril y se prolongará hasta el próximo 30 de junio. No obstante, existen más fechas clave a tener en cuenta. Desde el 6 de abril es posible cumplir el trámite de manera ‘online’ pero solo a partir del 4 de mayo será posible solicitar cita previa para realizar la declaración de manera presencial (las citas comenzarán el 10 de mayo). Por último, el 25 de junio expira el plazo para presentar declaraciones que tengan el pago domiciliado, finalizando definitivamente el proceso el último día de este mes.

Hacienda se ha comprometido a agilizar los pagos a los contribuyentes, teniendo presente que se estima que cerca del 75% de las solicitudes darán como resultado la devolución de dinero. Los reintegros se llevarán a cabo a partir de las 48 horas después de confirmar el borrador y se espera que ninguno se retrase más allá de seis meses desde la confirmación. También se ha indicado que los pagos domiciliados por declaraciones presentadas telemáticamente serán todavía más rápidos (no más allá de un mes desde la confirmación), siendo un aliciente más para optar por Internet.

¿Qué novedades se incorporan este año?

Las principales novedades obedecen a la aplicación de la segunda fase de la reforma fiscal iniciada en 2014. El tramo mínimo del IRPF se reduce al 19,5% (menos de 12.450 euros) y el tipo máximo se queda en el 46% (a partir de 60.000 euros). También se modifica el límite de las indemnizaciones por despido que están exentas de tributación (aunque deben declararse igualmente) que pasa a 180.000 euros. Las ayudas públicas por violencia de género también están exentas de impuestos sea cual sea su cuantía.

facturas

En los rendimientos del capital inmobiliario, desaparece la anterior reducción específica para menores de 30 años y se fija en su lugar una reducción única del 60% del rendimiento neto generado por inmuebles arrendados como viviendas. Dicha reducción se aplicará hasta rendimientos netos de 300.000 euros entre todos los inmuebles declarados. En este sentido, Hacienda ha hecho coincidir un programa para hacer florecer alquileres no declarados con la campaña de la renta. Por el contrario, se suprimen las deducciones por alquiler a excepción de los contratos firmados antes del 1 de enero de 2015.

Recomendaciones para hacer tu declaración

La Agencia Tributaria facilita notablemente la declaración si decides confirmar tu borrador a través del programa RentaWeb. Sin embargo, debemos ser bastante precavidos con los datos que figuran en este borrador. No es que Hacienda quiera engañarnos pero es posible que determinada información no esté actualizada y que, curiosamente, ello nos perjudique de cara a una hipotética devolución.

Lo primero a tener en cuenta es que si eres un empresario o profesional autónomo quizá lo más recomendable sea dejar todo el trámite en manos de tu asesoría habitual, que estará al corriente de tus principales ingresos y gastos y que probablemente te ofrecerá una tarifa asequible por este servicio. Si vas a ser tú quien confirme el borrador, examina debidamente los datos personales. Es posible que no consten los nacimientos de hijos o los cambios en el estado civil y ello puede privarnos de ciertas deducciones que nos corresponden.

Segundo, recuerda que todas las rentas percibidas deben ser declaradas aunque estén exentas de tributación. De igual modo, aunque tu actividad económica no te haya reportado la base mínima imponible por IRPF (12.000 euros), lo más recomendable es que hagas la declaración porque quizá consigas alguna devolución. Tercero, todo el patrimonio inmobiliario debe ser declarado al margen de si genera algún tipo de rendimiento económico, incluyendo locales vacíos o terrenos en propiedad. Por último, si dispones de un plan de pensiones privado recuerda incluir las aportaciones que hayas realizado durante el año.

Foto: facturas y Renta vía Shutterstock

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