Cinco reglas para jugar al golf eternamente

Primera regla: Hay que estar en forma

Si queremos jugar al golf durante mucho tiempo hay que hacer ejercicio a diario, pero tampoco tiene que ser muy agresivo. Simplemente con hacer  a diario bicicleta, nadar…  nos ayudarán no sólo a
encontrarnos mejor sino también a mejorar nuestros resultados en el campo. Otro ejercio muy recomendable es
Pilates. El Método Pilates tiene como principal objetivo activar el sistema sanguíneo y el linfático, estirando cada músculo y tendón para “lubricar” el cuerpo mediante una tabla de ejercicios que deben realizarse con un control completo de la respiración. Si realizamos bien esta actividad conseguiremos grandes logros como mejorar nuestro tono muscular, aumentar nuestra energía y estimular nuestra mente.

Segunda regla: Antes de empezar a jugar hay que calentar

Aunque se pueda pensar que el golf no es deporte que requiere mucho esfuerzo, lo cierto es que en la realización de un swing de golf actúan gran parte de nuestros músculos, realizando un movimiento relativamente rápido que exige además una cierta tensión. Por ello, si pretendemos evitar las más que posibles lesiones o dolores musculares, será fundamental que realicemos previamente un calentamiento.

Tercera regla: Stance cerrado

Con el paso de los años resulta normal que vayamos perdiendo flexibilidad, nuestros músculos tienden a ponerse más “rígidos”, más tensos y eso supone que nuestro stance deba adaptarse a nuestras “nuevas capacidades”.
Sólo con llevar el pie derecho unos pocos centímetros hacia atrás en el address, estaremos consiguiendo que el backswing resulte mucho más fácil de completar. Un stance más cerrado le da a la cadera derecha cierto espacio al principio del giro y coloca todo el cuerpo en una mejor posición para hacer el swing hacia abajo por dentro de la línea del objetivo, con lo que se compensa cualquier slice débil. Así, con sólo cerrar ligeramente el stance usted podrá notar como la distancia alcanzada aumenta.

Cuarta regla: Hay que girar las caderas

Muchas veces, en nuestra obsesión por imitar a los jugadores profesionales, procuramos que nuestras caderas no se muevan al llevar el palo hacia atrás durante el swing... esto pueden hacerlo los profesionales, quienes consiguen así crear mucha palanca y ganar potencia; pero para ello se precisa disponer de una magnífica flexibilidad.
Con los años resulta complicado disponer de ese nivel de flexibilidad, por lo que lo más inteligente es que intentemos
compensarlo girando nuestra cadera tan pronto como empecemos a mover el palo.

Quinta regla: Buscar la mejor línea de Putt

Puede que le resulte complicado elegir la línea de putt... muchas veces nos obsesionamos con conseguir la línea
“perfecta” y con ello lo único que conseguimos es perder confianza en nuestro golpe. Debemos tener presente que existen distintas líneas de putt “válidas” y que debemos intentar elegir la mejor, aunque no sea la “perfecta”. Piense que, si no es la línea perfecta, siempre puede hacer un push o pull para conseguir que definitivamente la bola acabe entrando en el hoyo.

Más información: Álvarez

Foto: Blog Comunicación

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...