Blancanieves, protagonista cinematográfica del año

Walt Disney, afirmó en su día “estar cansado” de que su primera princesa de cuento, Blancanieves, le robara el protagonismo a sus siguientes obras.

Esta es la revelación que ha hecho la hija mayor del emblemático empresario de la factoría Disney, Diane Disney, de 77 años, durante el lanzamiento en España -en Blu-ray y DVD – de otro de los clásicos del estudio del ratón Mickey, ‘La dama y el vagabundo’. Además, repasó el legado de su padre escenificado en el museo familiar inaugurado en 2009 en San Francisco.

En las instalaciones ocupa un lugar destacado el cuento de ‘Blancanieves y los siete enanitos’, el primer largometraje de animación que marcó un hito en la carrera de Walt Disney, quien montó una producción de 83 minutos mientras los escépticos en Hollywood pronosticaban que nadie aguantaría tanto tiempo viendo dibujos.

La cinta se estrenó en 1937 y las colas para asistir a las proyecciones terminaron por dar la razón a Disney, quien en 1939 recibió un Óscar honorífico por elevar a grado de filme un género que hasta ese momento existía solo en cortometrajes. Aquel inusual trofeo compuesto por ocho estatuillas, siete de ellas miniaturas en referencia a los enanitos de Blancanieves, se puede contemplar también en el museo del que es cofundadora Diane Disney, para quien su padre se vio superado por los acontecimientos.

“Cuando haces algo que es muy popular la gente siempre te lo recuerda y él se cansó de todo eso. Solía decir que estaba harto de Blancanieves, que todo el mundo le hacía referencias a eso mientras que él siempre estaba pensando en su siguiente proyecto”, explicó Diane.

A Blancanieves le sucedieron otros cuentos como ‘Pinocho’ y ‘Fantasía’ en 1940, ‘Dumbo’ en 1941, ‘Bambi’ en 1942, pero no fue hasta después de la Segunda Guerra Mundial cuando Disney retomó los relatos de princesas con otro de los clásicos como ‘Cenicienta‘ en 1950.

Le seguiría ‘La dama y el vagabundo’ quien debutaría en 1955 y sería la primera rodada en Cinemascope. Diane al respecto apuntó que ese no era “un cuento de hadas” sino una historia “más realista” haciendo referencia al romance entre una cocker spaniel con pedigrí y un perro callejero. Una obra emblemática que la compañía Disney se resistió a producir durante algunos años hasta que dio con el guión adecuado y, cuyo lanzamiento, coincidió con el nacimiento de su primer nieto y la apertura del primer parque Disneyland en California.

Ese filme vuelve ahora renacido en alta definición con numerosos contenidos extra, con tres escenas inéditas y una nueva canción, ‘I’m Free as the Breeze’, o el vídeo musical de ‘Bella Notte’, tema de la icónica secuencia del beso de los canes al calor de un plato de pasta.

“Pienso que él estaría entusiasmado por todo lo que está pasando”, afirmó Diane Disney por el hecho de que los trabajos de su padre sean reestrenados “con un aspecto mucho mejor del que jamás pudieron tener”.

Además del regreso de ‘La dama y el vagabundo’, el estudio Disney se ha propuesto mostrar de nuevo, en este caso en los cines, clásicos pasados al formato 3D. Una experiencia que funcionó muy bien en taquilla con ‘El rey León’  que el año pasado recaudó en Estados Unidos casi 100 millones de dólares, es decir, unos 76 millones de euro.

‘La bella y la bestia (3D)’ está actualmente en cartelera y ya ha cosechado más de 42 millones de dólares -unos 32 millones de euros- en Norteamérica, mientras que ‘Buscando a Nemo’, ‘Monstruos S.A.’ y ‘La sirenita’ ya están en proceso de transformación al formato 3D.

No está claro si el creativo Disney imaginó que el 3D llegaría a ser un estándar en las películas de animación, aunque sí se adelantó a su tiempo al apostar por mezclar acción real y dibujos en sus primeros cortos, como ‘Alice Comedies’, fechados en la década de 1920.

La muerte de Walt Disney en 1966, con 65 años, víctima de un cáncer de pulmón, conmocionó a la sociedad estadounidense tal y como ocurrió con Steve Jobs, cofundador de Apple, quien falleció en octubre de 2011 por un cáncer de páncreas cuando tenía 56 años.

Jobs llegó a formar parte de la dirección del estudio Disney cuando les vendió Pixar, compañía que él mismo reflotó y con la que revolucionó la animación moderna en 1995 con ‘Toy Story’, la primera película de dibujos hecha íntegramente por ordenador.

“Creo que no eran personas similares, pero Jobs fue un innovador y se preocupaba de su público porque les presentaba sus productos en sus convenciones anuales. Mi padre habría usado sus productos y habría sido uno de sus grandes seguidores“, afirmó Diane.

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