Aprobada la nueva reforma laboral

La nueva reforma laboral va tomando forma y ya conocemos las líneas generales del nuevo marco. Una de las más importantes es la reducción de coste por despido improcedente para los contratos indefinidos, que pasará de los 45 días por año trabajado a 33 días, con un tope de 24 mensualidades en lugar de las actuales 42. Se mantienen en cambio los 20 días de indemnización por año trabajado, con un máximo de un 12 mensualidades, si el despido es objetivo, es decir, todo aquel que se produce por causas económicas y este punto es importante puesto que aquí radica la novedad.

Con la nueva ley, las empresas podrán alegar causas económicas para el despido con tan sólo dos trimestres consecutivos de reducción de ingresos, lo que en la práctica abarata y facilita mucho el recurso a esta medida como método para ajustar el balance de las empresas, especialmente las más grandes. Es lo que se denomina ERE exprés, que será posible gracias a la nueva reforma. Además, el decreto no especifica de qué manera tendrán las empresas que justificar las pérdidas, lo que en la práctica significa carta blanca para el uso de esta figura legal a placer.  Por si fuera poco, el nuevo marco elimina también la autorización previa del misterio de Trabajo ante este tipo de expedientes.

La nueva legislación acerca más la normativa española a la europea, pero sin embargo no parece tener en cuenta un factor discordante; España es el país de Europa con más porcentaje de contratación temporal y este es el principal motivo de que en situaciones de recesión la destrucción de empleo sea enormemente significativa. Pensando en esto, la nueva ley prevé una nueva modalidad de contrato indefinido pensado para pymes y autónomos con empresas de menos de  50 trabajadores. Dicho contrato contará con un periodo de prueba de un año y tendrá una deducción fiscal de 3.000 euros al contratar al primer trabajador, siempre que éste tenga menos de 30 años. Además, si éste estaba en el paro, podrán deducirse hasta el 50% de la prestación que el trabajador estuviese cobrando y éste podrá sumar un 25% de dicha prestación a su sueldo.

Con la reforma laboral quedará también limitado el tiempo que se podrá trabajar con contrato temporal. A partir del final de este año estará prohibido encadenar este tipo de contratos más allá de los 24 meses. Por otra parte, se impulsarán los contratos a tiempo parcial con el objetivo de ‘compatibilizar mejor el empleo con los estudios, la vida familiar y personal’, aunque en realidad es un modelo orientado a cubrir picos de actividad en empresas de baja cualificación con un salario en consonancia, es decir, bajo. En definitiva, una ley que contiene muchos subterfugios que podrían ir en detrimento de los trabajadores y que de momento rechazan tanto la oposición como los dos principales sindicatos.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...