Aplicación robótica casera

Un robot NAO, un mando de wii, una cinta de caminar, un kinect y un cepillo son suficientes para cepillar remotamente a un gato. Objetos que tenemos en casa, puestos en común, pueden ofrecer un resultado espectacular, con numerosas aplicaciones potenciales.

Sin darnos cuenta, nuestros hogares se han convertido en un entorno tecnológicamente avanzado. Algunos de los aparatos electrónicos que tenemos, muchos de ellos orientados al juego y al entretenimiento, son en realidad muestras de tecnología punta. Muchos de nosotros tenemos videoconsolas con detector de movimiento, como la Nintendo Wii, la PS3 y su mando move o una Xbox 360 con Kinect. También hay quien tiene pequeños robots que utilizan como mascota o sobre los que ir desarrollando sus inquietudes tecnológicas (algunos se pueden ir ampliando, mejorando y programando).

Kinect, wiimote, cinta de caminar, cepillo y robot para peinar a un gato

Con todos estos elemento y alguno menos sofisticado, un ingeniero de software que vive en Tokyo (de nombre Taylor Veltrop) ha desarrollado un sistema para peinar a su gato remotamente. Quizás la aplicación en sí no tenga mucho sentido, pero sí demuestra el potencial de la tecnología robótica y de todos esos sensores de movimiento. Además, demuestra un gran ingenio a la hora de reutilizar objetos que tenemos en casa para crear algo nuevo.

Tal como se ve en el vídeo, el desarrollador utiliza una cinta de correr como la de los gimnasios para indicar a su robot que camine hacia adelante o retroceda. Kinect detecta la posición, los giros del cuerpo y de la cabeza del hombre y esta información es transmitida al robot. De esta manera, el pequeño androide se mueve e imita los movimientos de Taylor. Éste tiene en su mano un wiimote, el mando para jugar con la videoconsola Wii, que le sirve como simulador del cepillo que lleva el robot. Los movimientos de la mano del hombre son reproducidos por el robot sobre el pelo de un gato, con lo que se consigue un “cepillado remoto”.

El hecho de que alguien tenga que estar sujetando al gato ya demuestra que esto no es más que un ejemplo del potencial de esta tecnología. Podemos imaginar numerosas situaciones en las que se puede aplicar de manera más eficiente y productiva. Por ejemplo, este tipo de control remoto puede utilizarse en desactivación de bombas (ya se utilizan para ello robots articulados), para operaciones de rescate, para ocuparse de personas con dependencia en los momentos en que no están presentes sus cuidadores, etc.

El robot utilizado en este proyecto pertenece a la nueva generación de robots NAO, de la empresa Aldebaran Robotics. Tiene unos 59 centímetros de altura, cuerpo humanoide y la capacidad de coger objetos con sus manos (tiene dedos que se cierran sobre las cosas). Este nuevo NAO puede caminar (y aprende a hacerlo mejor cuanto más camina), evita colisiones e incluso se protege cuando pierde el equilibrio y se cae (el robot detecta un cambio brusco en su centro de gravedad y automáticamente usa sus brazos para amortiguar la caída).

Fuente | Gizmag

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