Alaska pierde atractivo como yacimiento petrolífico

Shell da por concluidas sus prospecciones en el Ártico con resultados muy discretos. Los fuertes costes de explotación y los bajos precios del crudo desaconsejan más inversiones.

alaska

Ningún bien es eterno, máxime si se trata de un recurso natural. El petróleo es algo así como una bendición que aporta un gran bienestar a aquellos territorios que sepan gestionar sus réditos. Alaska ha sido durante mucho tiempo un ejemplo de ello, sabiendo armonizar también la explotación de sus yacimientos con la preservación de su riqueza natural. Sin embargo, la era dorada del crudo está tocando a su fin y el Estado más septentrional de Norteamérica está perdiendo su atractivo como destino de inversiones.

La compañía petrolera Shell ha anunciado que da por concluida su actividad de búsqueda y extracción de petróleo y gas natural en el Mar Ártico, tildando los resultados de ‘decepcionantes’. La multinacional comenzó a buscar estos recursos después que el Congreso de los Estados Unidos le concediera una autorización en verano para que perforara las gruesas placas de hielo del Polo Norte. No obstante, el inicio de las tareas ya estuvo rodeado de incertidumbre por la intensa presión ecologista y la discutible rentabilidad que veían los inversores en ellas.

El repliegue de un gigante como Shell da buena muestra de las crecientes dificultades con las que van a encontrarse territorios como Alaska en los próximos tiempos. Los precios del barril de crudo están por los suelos y solo el petróleo que brota a borbotones, como el de Arabia Saudí, es realmente rentable en estos momentos. Cualquier explotación que requiera una fuerte inversión y suponga costes importantes de extracción y refinamiento está condenada a echar el cierre. Noruega o Canadá también sufren esta coyuntura.

En cualquier caso, el declive de Alaska como proveedor petrolero no ha llegado con la actual ‘Guerra del petróleo’. En los últimos años, la rentabilidad de las operaciones en el litoral del Estado helado ha sido fuertemente cuestionada por los inversores, al tiempo que las mayores exigencias de garantías medioambientales han aumentado todavía más los costes. Además, la irrupción del fracking aumentó las inversiones en plataformas continentales, sobre todo en zonas como Texas y otras regiones del Sur y el Medio Oeste.

Vía: ElPaís.

Foto: Roger Asbury

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...